Una ‘semilla’ de la vida llegó del espacio

Recreación de la Tierra primitiva, antes de la formación de la Luna

Recreación de la Tierra primitiva, antes de la formación de la Luna.

Un estudio revela que los meteoritos trajeron amonio.

La gran mayoría de lo que respira cualquier terrícola en cada bocanada de aire no es oxígeno, sino nitrógeno, un gas estable e inerte que expulsamos tal cual lo aspiramos. Lejos de ser un simple relleno, el nitrógeno es un componente fundamental de las proteínas y de los ácidos nucleicos como el ADN; es decir, de la biología. Rastrear su pasado, como el de otros ladrillos bioquímicos, es seguir las huellas del origen de la vida.

Este ha sido el objeto de un estudio de la Universidad de Arizona que hoy publica PNAS. Su autora principal, la astrobióloga Sandra Pizzarello, ha dedicado 30 años a establecer cuánto tenemos de extranjeros en nuestro propio planeta o, de forma más propia, qué influencia tuvo la llegada de objetos espaciales en la aparición de vida en la Tierra, una teoría conocida como panspermia y sostenida hoy por una gran parte de la comunidad científica.

El nitrógeno en forma reactiva fue esencial para el origen de la vida. [...]

Vía La Voz de Asturias. Autor: Javier Yanes.

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