Arte y ciencia del siglo XV al XXI

'Ornitóptero', figura alada mitad murciélago mitad ala delta, acaparó miradas de un público entusiasmado. Foto: Citoula

'Ornitóptero', figura alada mitad murciélago mitad ala delta, acaparó miradas de un público entusiasmado. Foto: P. Citoula

Con asistencia de numeroso público, la mañana de ayer abrió las puertas del Museo Evaristo Valle para inaugurar una exposición singular, que ha ocupado a su autor, Carlos Gancedo, durante los tres últimos años, con dedicación plena. Al acto acudieron el propio autor de las obras -quien excusó un discurso más largo que el de su modesto agradecimiento-, junto al concejal de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Gijón, Justo Vilabrille; representantes de La Caixa, patrocinadora del acontecimiento, y las profesoras Esperanza Ibáñez de Aldecoa y Soledad Álvarez, cuyas firmas ponen rúbrica en algunos de los trabajos de un espléndido catálogo, siendo la segunda de las mismas quien pronunció las palabras de presentación, destacando «el carácter excepcional de la exposición, por muchas razones», entre las que señaló «la originalidad de contenidos y la ejecución magistral de unas obras que Leonardo da Vinci pensó hace cinco siglos», y que ahora han pasado del papel a la realidad tridimensional, realizadas con «calidad primorosa».

En suma, el resultado que se ofrece al público es «la conjunción de dos artistas», indicó Soledad Álvarez, recordando que Carlos Gancedo, «entusiasmado desde que conoció los ingenios teóricos de Leonardo», se dispuso a la tarea ante «las muchas deficiencias y el tratamiento ligero y superficial» con el que había sido abordado ese empeño en ocasiones anteriores.

Al final, el entusiasmo se ha convertido en «una magnífica muestra que nos introduce en el Renacimiento, aquella época en la que había un afán infinito de indagar en todos los campos de las ciencias y las artes, que aquí se unen».

Las obras están elaboradas en madera como armazón fundamental, metal y tela, dividiéndose en varios apartados, desde las máquinas bélicas -’Carro con guadañas’, ‘Carro de combate’, ‘Puente giratorio’ y ‘Puente autoportante’- a las aéreas, con un espectacular ‘Ornitóptero’, figura alada, mitad murciélago, mitad ala delta, o el diseño del primer ‘Paracaídas’. Hasta once piezas de orfebre.

El siglo XV y el XXI, vinculados a través de la personalidad de «dos chiflados», como los calificó Soledad Álvarez en el mejor y más admirativo de los sentidos. Un exposición pedagógica y deslumbrante de visita obligatoria.

Vía El Comercio

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