«Un músico y un ingeniero pueden trabajar juntos»

El director del Parque Científico, Gonzalo González Espina, en la ‘Milla del Conocimiento’

El director del Parque Científico, Gonzalo González Espina, en la ‘Milla del Conocimiento’. Foto: Armando Álvarez

Enclavado en la denominada Milla del Conocimiento , el Parque Científico y Tecnológico de Gijón (PCTG) se alza como un referente de innovación nacional, con 50 empresas asentadas, y cuya facturación anual supone el 15% del PIB local. En el décimo aniversario de su nacimiento el director del PCTG, Gonzalo González Espina (Infiesto, 1961), explica las peculiaridades de un gigante tecnológico, que se ha desarrollado bajo la tutela de la administración pública.

El PCTG facturó en 2009, 1.076 millones de euros. ¿Hay que hacer conscientes a las empresas de la importancia de la innovación como ventaja competitiva, sobre todo, en tiempos de crisis? Debemos cambiar el concepto de métodos paliativos de la crisis, por preventivos: anticiparse a situaciones complejas. Una de las recetas clave pasa por el fomento de la innovación, no como un añadido más de la empresa, sino como un componente esencial de su desarrollo, crecimiento y éxito. Hay otros factores como la internacionalización, y la cooperación entre empresas. Pero estas recetas no se deben aplicar sólo en tiempos de crisis, sino en cualquier tiempo para hacer frente a las fases distintas del crecimiento de una empresa (diversificación, nuevos retos, organización de plantillas, o captación de talento).

¿Considera que el Gijón industrial ha dejado paso a una economía basada en la tecnología? Gijón siempre ha sido una ciudad industrial, y eso está en el ADN de nuestra ciudad. Pero, es muy relevante poder complementar ese gran potencial del sector industrial, con la nueva economía del conocimiento, la economía del futuro. Ambos interactúan de una manera eficiente, es impensable no incorporar a los sectores industriales más tradicionales, los componentes de éxito clave, como las tecnologías de la información. Además, en cualquier proceso industrial, la incorporación de procesos tecnológicamente avanzados redundan en una mayor eficiencia y productividad.

Usted dice que en el PCTG se asientan empresas que trabajan de Gijón al mundo. ¿Cómo repercute ese trabajo en la sociedad? Aumenta el volumen de negocio y la necesidad de captación de personas especializadas para hacer frente a las demandas externas que plantea el mercado global. Por otro lado, se requieren competencias clave por parte de las personas, que van más allá de su entorno inmediato y que por tanto elevan el grado de exigencia y competitividad. Ese trabajo se ve porque hay una demanda progresiva de personal cualificado del campus y al mismo tiempo facilita que estas personas conozcan realidades sociológicas muy distantes a la nuestra, captando buenas prácticas e iniciativas.

Un 38% de las empresas asturianas certificadas en sistemas de gestión de la I+D+i son de Gijón, y un 37% forman parte del Club de la Innovación. ¿Se ha convertido el municipio en un referente tecnológico? Hemos recibido el distintivo de Ciudad de la Ciencia y la Innovación por parte del Ministerio de Ciencia, que es un galardón que se otorga a una ciudad volcada en las prácticas innovadoras desde hace muchos años. Eso se debe al haber ido articulando todos los elementos que componen la Milla del Conocimiento , como un espacio territorial y un ecosistema de innovación singular. Es un tamaño pequeño, en comparación con otras ciudades, pero que tiene una importancia trascendental por la simbiosis entre el tejido productivo, los centros de generación del conocimiento y los centros de formación y educación (universitarios y FP) y las propias instituciones. Es un modelo que contribuye a impulsar la innovación y la sostenibilidad.

¿Qué significa la cooperación entre la administración pública y el sector privado? El PCTG se debe a las empresas privadas que han apostado por él, ya que su colaboración ha supuesto un espaldarazo a una visión de futuro que hoy por hoy es una realidad. Todo ello con la colaboración de una administración volcada y comprometida. El 50% de los parques nacionales tiene algún tipo de participación pública, pero el único en el que el 100% de la sociedad gestora es municipal es el de Gijón, lo que nos convierte en referente, ya que en nuestro país queda pendiente el desarrollo de una acción local de la innovación.

¿Qué importancia tienen las sinergias entre la Universidad y la propia empresa? Es indispensable. Uno de los factores de competitividad es un sistema educativo, que sirva para generar innovación. En el entorno de la Milla del Conocimiento hay unos mimbres muy poderosos para conseguir que exista una buena base. En el entorno de la Milla del Conocimiento tenemos un ejemplo magnífico de interacción de creatividad, innovación y tecnología como es el Centro de Arte. Cada vez cobra un papel más relevante la creatividad artística en la economía del conocimiento. El futuro pasa porque un músico y un ingeniero trabajen junto en el mismo proyecto.

Vía La Voz de Asturias. Autora: María Iglesias Gijón

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