“Sólo la ciencia salvará la tierra”

Sánchez Ron lee su discurso de ingreso en la Real Academia Española. Efe

Sánchez Ron lee su discurso de ingreso en la Real Academia Española. Efe

El calentamiento global, el cambio climático o la catástrofe nuclear que vive Japón como consecuencia del terremoto y el posterior tsunami del pasado 11 de marzo son cuestiones que necesitan abordarse desde la interdisciplinariedad entre las distintas ramas del mundo de la ciencia y de la técnica.

Esa es una de las principales moralejas o conclusiones a las que llega el físico e historiador José Manuel Sánchez Ron en La nueva ilustración: ciencia, tecnología y humanidades en un mundo interdisciplinar , un trabajo con el que ha resultado ganador de la XVII edición del premio internacional de ensayo, fallado ayer en Gijón y que está dotado con un premio en metálico de 21.000 euros.

A la hora de valorar la importancia actual de lo interdisciplinar, José Manuel Sánchez Ron puntualiza que sin ser algo nuevo “porque ya se está haciendo”, esa colaboración entre las distintas disciplinas científicas y técnicas es cada vez “más amplia, importante y necesaria” para ser ciudadanos del siglo XXI.

Y ello desde una doble óptica: la relevancia de las ciencias en el mundo y el avance del “propio conocimiento de la naturaleza”.

En este sentido este científico, que desde 2003 ocupa el sillón G de la Real Academia Española (RAE), señala que aunque la realidad natural sea una, ante la dificultad de su conocimiento el hombre lo ha parcelado para estudiarla desde distintos ámbitos como la geología, la física, la medicina, la arquitectura, la ingeniería u otras disciplinas científicas y técnicas. Pese a ello, José Manuel Sánchez Ron añade que el grado de desarrollo que han alcanzado las diferentes ciencias necesita de las “habilidades mixtas”, o lo que es lo mismo de la reunión de especialistas, “para avanzar más y para resolver problemas”, ante la dificultad que supone que una misma persona domine diferentes disciplinas. Como precedente, el ensayista alude a los ilustrados franceses que en el XVIII buscaron la “globalidad del conocimiento” a través de la Enciclopedia.

A lo largo de su obra, que se articula en once capítulos divididos, José Manuel Sánchez Ron pone ejemplos históricos de esa interdisciplinariedad para lo que menciona a científicos como Isaac Newton, Luis Pasteur, a los que añade otras referencias actuales como las relaciones entre arquitectura y urbanismo o la importancia de lo interdisciplinar para comprender, entender y actuar ante los problemas globales del mundo. En este caso Sánchez Ron habla de la interdisciplinariedad como “instrumento para salvar la tierra recurriendo a conocimientos de muy distintas ciencias”, comentó en alusión a disciplinas como la física, la química, la biología, las ciencias de la naturaleza o las matemáticas.

El ganador del premio Jovellanos reconoce que su libro “está dominado” por las ciencias y la tecnología aunque dedica un capítulo, el último, a las relaciones entre ciencia y humanidades. A este respecto alude a ejemplos como la fonética, una rama de lingüística “especialmente sensible o necesitada de las ciencias”, o las propias relaciones entre la historia, el derecho y las disciplinas científicas. Respecto a las relaciones concretas entre el mundo jurídico y la ciencia, Sánchez Ron alude a cuestiones tan candentes como los “últimos y futuros” avances en disciplinas como la genética o la biología molecular.

“Eso ofrece nuevas posibilidades de actuación que deben ser codificadas en cuanto a lo que es permisible o no es permisible en los códigos reales”, afirmó José Manuel Sánchez Ron, quien puso otros ejemplos, como la incidencia de la tecnología en los estudios sobre el ADN, la medicina forense, la filosofía y la ciencia.

A la hora de defender la necesidad de la interdisciplinariedad en el mundo actual, el científico madrileño se preguntó cómo se pueden entender problemas como el calentamiento global sin abordarlos de forma conjunta desde ámbitos tan diversos como la física, la química, las matemáticas, la biología, la geología, la zoología o las ciencias biomédicas. “Todo eso requiere de la colaboración de esos grupos”. Y esa necesidad de colaborar cobra toda su importancia ante lo ocurrido en Japón, que para José Manuel Sánchez Ron constituye un “buen ejemplo” de interdisciplinariedad.

Vía La Voz de Asturias. Autor: Javier G. Caso

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