EMA inicia un innovador proyecto de I+D+i en lectura de contadores

Equipo de trabajo de la EMA, de CTIC y de la Universidad de Oviedo que participa en el proyecto. / JORGE PETEIRO

Equipo de trabajo de la EMA, de CTIC y de la Universidad de Oviedo que participa en el proyecto. / JORGE PETEIRO

SACIP es el nombre de un innovador proyecto desarrollado entre la Fundación CTIC, la EmpresaMunicipal de Aguas (EMA) y la  Universidad de Oviedo, que, una vez finalizada la fase de laboratorio, de llevarse a la práctica en Gijón, situaría a la ciudad a la vanguardia nacional e internacional en cuanto a tecnología de transmisión de datos en contadores de agua.

Es un proyecto concertado de la convocatoria regional para organismos de investigación, una modalidad que requiere del compromiso cofinanciador de una empresa a la que se transfieran los resultados de la investigación. En este caso, esa empresa es la EMAde Gijón. Al día de hoy, se han ejecutado el estudio de antecedentes, la construcción del banco de ensayo, el estudio y selección de transductores y la caracterizaciónde la red dedistribución y se están efectuando pruebas en la Universidad de Oviedo.

Sin precedentes
El proyecto es absolutamente novedoso e innovador, en cuanto a que no existe ningún sistema con estas mismas características ni desarrollado en laboratorio ni funcionando en la práctica en España. En el ámbito internacional, hay experiencias, pero en espacios marinos abiertos, principalmente para plataformas petrolíferas, para comunicar la cabeza de extracción del combustible con la plataforma.

«A pesar de la extensa investigación en aplicaciones submarinas en mar abierto, se han realizado muy pocas investigaciones sobre los sistemas de comunicación acústica en tuberías. La mayoría se han desarrollado para aplicaciones marinas y son caros y de gran tamaño», explican los  investigadores de Fundación CTIC. A favor del proyecto en tubería juega el hecho de que en el espacio cerrado «impone una propagación multitrayecto, así como la dispersión de fase y frecuencia en la onda que se propaga», señalan desde la CTIC.

La actual tecnología de contadores «está al nivel de hace cien años», señala expresivamente el director del área de I+D+i de la Fundación CTIC, Antonio Campos, quien ilustra que los únicos avances han sido la sustitución del latón por el plástico como elemento constructivo, el cambio de las antiguas ruedas dentadas por un display electrónico y el envío de señales inalámbricas, generalmente mediante radiofrecuencia. Característica, esta última, que requiere de alimentación externa (pilas).

La lectura mediante radiofrecuencia tiene el inconveniente de que, sobre todo en determinadas zonas rurales, resulta, a menudo, tarea difícil, ya que algunos contadores «están muy apantallados o la sala de contadores está bajo tierra», entre otras dificultades, coinciden Antonio Campos y el responsable de la Unidad de Tecnologías Emergentes del Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación, Eduardo Álvarez.

«El sistema utiliza la adecuada modulación de las ondas acústicas, en lugar de las ondas  electromagnéticas,  ya que las tuberías están normalmente bajo tierra y la transmisión por radiofrecuencia no siempre es factible», redundan desde  la coordinación del proyecto de
I+D+i. Con el nuevo sistema de comunicación acústica digital, se elimina la dependencia de alimentación externa. Es «totalmente autónomo» porque «la energía se obtiene del propio movimiento del agua», explican los dos investigadores del CTIC. La medición se envía, a través de la tubería, a un punto  donde haya cualquier medio de conectividad convencional, sea Internet, sea conectividad móvil (GPRS y 3G).

En total, en esta iniciativa investigadora participa un equipo mixto formado por nueve investigadores: dos de la EmpresaMunicipal de Aguas, tres del Departamento de Energía (Área de Conocimiento de Mecánica de Fluidos) de la Universidad de Oviedo y cuatro de la Fundación  CTIC.

El presupuesto global del proyecto asciende a 212.000 euros. La mitad de la financiación corresponde, aproximadamente, a la Fundación  CTIC y la Universidad de Oviedo yel 50% restante, a laEMAy la Ficyt. Se inició en febrero de 2011 y finalizará en diciembre de 2012. En su fase final, el prototipo se probará en tuberías de distinta naturaleza: materiales plásticos, hormigones y tuberías metálicas. Finalizado el proyecto, «el mejor escenario posible», hacen ver desde la CTIC, sería su explotación por parte de cualquier empresa de gestión y distribución de aguas interesada en llevar a la práctica la innovadora tecnología resultante.

El sistema no sólo permitiría optimizar la lectura de contadores, sino que su aplicación va más allá. Sería sumamente útil, por ejemplo, para la detección de pérdidas y, en general, otras incidencias relativas al estado de las tuberías, fáciles de identificar mediante comunicación digital acústica, según destacan estos investigadores.

Así, el proyecto se encuadra en una investigación «mucho más amplia », bajo el paradigma de las redes de sensores, «la Internet de las cosas y el concepto de las Smart Cities », indican. La etiqueta, ‘Smart Cities’, de moda, engloba un conjunto de tecnologías ecoeficientes que contribuyen a reducir el gasto energético en los servicios urbanos, una extensión de la domótica que impulsa ‘ciudades inteligentes’.

Vía Innova (El Comercio). Autora: Rosa Valle

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