Otín, la ciencia sencilla

Carlos López Otín, durante la conferencia

Carlos López Otín, durante la conferencia. Foto: Marieta

Carlos López Otín no es un científico al uso. A diferencia de la mayoría de sus colegas de profesión, tiene la capacidad de contar cosas tremendamente complicadas con tal sencillez que un profano en la materia termina asimilándolas. Ayer lo demostró en el Valey Centro Cultural de Castrillón. Habló del genoma, de macromoléculas y de orangutanes -a los que se refiere como ‘pensadores del bosque-, y reflexionó acerca de temas tan transcendentales como el origen de la vida y el papel que juega el ser humano en el planeta Tierra y en el Universo.

Natural de Sabiñánigo (Huesca) y vecino de Salinas, López Otín es un científico de gran prestigio internacional con un historial imposible de resumir en unas líneas. Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, Premio Nacional de Investigación y Oncología, miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y de la de la Organización Europea de Biología Molecular, sus trabajos han sido publicados en las más importantes publicaciones científicas del mundo. Dirige el Instituto Oncológico de la Universidad de Oviedo, el único equipo español que participó en un trabajo internacional que ha permitido descifrar el genoma del orangután, coincidente en un 97% con el del hombre.

La conferencia de ayer se titulaba ‘La vida, la ciencia y el futuro’. «Todos los organismos presentes, pasados y futuros que habitan en este planeta partieron de unas células muy primitivas que aprendieron a dividirse y multiplicarse con gran eficacia, de manera casi indefinida», afirmó Otín. Su trabajo actual se centra en «las enormes posibilidades que ofrece la era postgenómica, que en muchos aspectos aún está en el año cero», y en su aplicación a la medicina.

Habló de los genomas del cáncer -«cerca de la mitad ya se curan»-, de envejecimiento – «hay hombres que han superado los 120 años, por lo que todos podríamos llegar hasta ahí»- , de las muchas incógnitas pendientes de despejar y de las luces e incertidumbres que se abren tras cada nuevo descubrimiento.

Carlos López Otín habló de ciencia con palabras inteligibles, poniendo ejemplos de laboratorio, «que es donde se hace la ciencia». En su reflexión final, dejó entrever que dentro de no mucho tiempo anunciará un nuevo avance logrado por su equipo, probablemente relacionado con el genoma del cáncer.

Vía El Comercio. Autor/a: J.F.G.

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