Luarca tiene vista para las ciencias

Vistas desde el edificio

Vistas desde el edificio. Foto: A. M. S.

Luarca contará este año con una nueva sala donde mostrar más Ciencia. La villa blanca de la Costa Verde se convertirá así en una referencia para el mundo científico, al disponer de dos exposiciones (los calamares gigantes y la muestra dedicada al Premio Nobel de Medicina Severo Ochoa). El tercer museo que inaugurará en algo más de un año la villa se levanta además en un edificio singular y con vistas privilegias a la capital valdesana. El edificio, antiguo palacio de los Marqueses de Ferrera, se encuentra cerca de la Casa de Cultura y está llamado a convertirser en una de los atractivos de la villa. El gobierno municipal pensó durante años cuál sería el contenido de esta Casa de las Ciencias que en sí misma tiene ya un atractivo: su ubicación. Los operarios trabajan en acondicionar el interior, que tiene en sí mismo singularidades.

En la terraza se puede contemplar unas vistas a Luarca desconocidas para el gran público y hasta ahora sólo observadas por los propietarios de edificios anexos. Desde la que será Casa de las Ciencias se puede observar, por un lado, el paso del río Negro por el centro de Luarca. De otro, los espigones que protegen el puerto luarqués.

En su interior, todavía en obras, se dará a conocer parte de los trabajos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Este organismo trabaja en Valdés desde hace años. Su última actividad, de importancia mundial, versó sobre el salmón. Ahora, este organismo ha suscrito un convenio con el ayuntamiento valdesano para poder divulgar en esta sala, antigua palacio de marqueses, sus resultados.

El edificio, que en su día fue utilizado como bajo comercial y residencia particular, pasará a tener otra vida. La inversión en el proyecto supera los 600.000 euros y es posible gracias a una figura contemplada por el gobierno nacional (el llamado uno por ciento cultural) para recuperar el patrimonio de los concejos que se han visto afectados con la construcción de grandes infraestructuras de interés general, en este caso, la autovía del Cantábrico.

El museo tendrá 282 metros cuadrados distribuidos en tres plantas. El proyecto prevé acondicionar una pequeña terraza con vistas a la playa y al centro de Luarca y también mejorar la conexión con la biblioteca de Luarca, la Casa de Cultura, desde la calle Pilarín. Con la Casa de las Ciencias, Luarca dispondrá de una nueva ruta cientítica que tendrá un atractivo turístico en sí misma. Dará inicio en el muelle nuevo, con la exposicion dedicada a los grandes cefalópodos (se muestran nueve ejemplares de calamares gigantes y se hace un repaso por el mundo marino); pasará por centro para visitar el Museo de Severo Ochoa (dedicado al bioquímico luarqués y que recorre su vida y obra y su aportación para descifrar el código genético del ADN) y llegará a la sala que mostrará, de momento, los últimos avances en el campo de la ciencia tutelados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

El Ayuntamiento de Valdés no descarta utilizar el edificio para mostrar otro tipo de material, siempre con el mundo científico como temática principal.

Con la recuperación del palacio de los marqueses de Ferrera ya son dos los edificios con interés arquitectónico, patrimonial e histórico que rescata la villa luarquesa en los últimos cuatro años de mandato del socialista Juan Fernández Pereiro. La exposición dedicada al bioquímico luarqués más conocido a nivel internacional se muestra en el que fue Palacio de Gamoneda, una edifición que adquirió el Ayuntamiento de Valdés para este fin por un millón de euros. Ahora también se abrirá al público el que fue palacios de los marqueses Ferrera. Si las previsiones no fallan, podría ser este mismo año.

Por otra parte, el museo del calamar gigante ha vuelto a abrir sus puertas con nuevas apuestas. Las instalaciones dispondrán de una muestra de grandes cetáceos en la que ya trabaja la Coordinadora para el Estudio de las Especies Marinas (Cepesma), y que según avanzó su gerente, Luis Laria, no se había mostrado antes. El museo, uno de los más importantes de Luarca por el número de visitas que recibe, volvió a abrir sus puertas la pasada Semana Santa tras estar cerrado cinco meses y medio a causa de los destrozos que provocó en las instalaciones una marejada de noviembre.

Durante la Semana Santa, las instalaciones recibieron 1.760 visitas, todo un récord para un museo de sus características y ubicado en Luarca. La muestra de los calamares gigantes es uno de los principales atractivos de la villa, junto a su muelle.

Vía La Nueva España. Autor: A. M. Serrano.

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