Un plató en el hospital

Tony Gardner prepara un maniquí de sí mismo para rodar la escena de su muerte en la película La Semilla de Chucky', en la que participa

Tony Gardner prepara un maniquí de sí mismo para rodar la escena de su muerte en la película La Semilla de Chucky', en la que participa. Foto: Simureal

Los profesionales de la salud aprenden a cuidar pacientes con maniquíes ultrarrealistas.

[...] “Es increíble que un tipo como yo, que proviene de la industria del cine, pueda contribuir a ayudar a las personas del mundo real en situaciones de vida o muerte”, confiesa Gardner algo abrumado, para quién su participación en SimuREAL “no es una cuestión de dinero, sino de hacer algo que realmente valga la pena y marcar diferencias en la formación de médicos y enfermeras”.

Por ello, el primer objetivo del tándem Kleinman-Gardner ha sido mejorar la asistencia a los recién nacidos, los pacientes más difíciles y delicados. Durante su etapa en el rodaje de la serie Urgencias, Gardner diseñó varios muñecos de bebés. El resultado es sorprendente. Fetal DesmiseSIM, fabricado con caucho de silicona, tiene el color, el peso e incluso el tacto de la piel de un recién nacido real.

Por poco más de 800 dólares, hospitales y centros de formación pueden hacerse con estos muñecos que, además, vienen con un kit con el que los aspirantes a médicos pueden diagnosticar y tratar patologías como espina bífida, fisuras en el paladar o gastrosquisis, una malformación congénita que lleva a los niños a nacer con los intestinos por fuera del cuerpo. “Estos maniquíes permiten realizar todos los tratamientos necesarios”, asegura su creador.

Tras el éxito del Fetal DesmiseSIM, del que ya se han distribuído miles de unidades, el siguiente paso de SimuREAL será incluir movimiento en sus prototipos para convertirlos en pacientes humanoides. Además, la compañía también está desarrollando un molde de adulto completo, en el que se incluirán “el pelo, los dientes y todas las funciones vitales del ser humano”. Para ello, trabaja codo con codo con forenses y expertos en anatomía de Japón, China, Brasil y Estados Unidos.

De momento, ya han diseñado un buen número de cabezas intercambiables para todo tipo de enfermos, desde un indefenso anciano a un peligroso pandillero lleno de tatuajes. Y, es que, como resume Gardner, “hasta ahora el mayor problema de los profesionales médicos cuando inician su carrera es que se sienten intimidados por sus pacientes”.

Películas en tres dimensiones de las células

Los efectos especiales no son la única tecnología de Hollywood para la ciencia. El software utilizado en películas como ‘Toy Story 3′ ha sido adoptado por científicos para reproducir los comportamientos de las moléculas y explicar su interacción. Utilizando esta tecnología, Janet Iwasa, experta de la Harvard Medical School de Boston, ha conseguido plasmar los comportamientos de las moléculas en tres dimensiones. Un proceso muy valioso ya que “el avance de las investigaciones a menudo se produce después de ver cómo una animación puede demostrar una hipótesis”, dice Iwasa.

Vía Público. Autor: Roberto Arnaz.

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