Asturias ya cuenta con las primeras empresas basadas en la mullita

Por la izquierda, Olga García Moreno, Patricia Gómez de la Iglesia, Isabel Álvarez Clemares, Carlos Gutiérrez González, Ramón Torrecillas San Millán y Luis Antonio Díaz. :: ANDRÉS CASTILLO

Por la izquierda, Olga García Moreno, Patricia Gómez de la Iglesia, Isabel Álvarez Clemares, Carlos Gutiérrez González, Ramón Torrecillas San Millán y Luis Antonio Díaz. :: ANDRÉS CASTILLO

Aunque su nombre suene desconocido para la mayoría, la mullita es uno de esos materiales cuya existencia y propiedades facilitarán el desarrollo tecnológico y harán la vida más cómoda. [...] De hecho, en Asturias ya existen dos empresas cuya actividad se vincula estrechamente con las características de la mullita. Se trata de Bioker, en el sector biomédico, y Nanoker Research, en la cerámica avanzada. Según explicó ayer Ramón Torrecillas, director de la Fundación Itma, se trata de dos proyectos empresariales surgidos de la actividad del Centro de Investigación de Nanotecnología y Nanomateriales (CINN) de Llanera, financiado por el Principado de Asturias y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

«Entre las dos generarán ocho empleos directos, pero pueden llegar a los 23; son empresas que aportan un gran valor añadido y generan empleo de calidad», explicó Torrecillas.
En buena medida, estos dos proyectos empresariales nacen del trabajo de los cinco científicos asturianos que exploran las posibilidades de la mullita, un material que, según explican, les «fascina» por sus características físicas y aplicaciones. Cada uno de ellos, bien en el CINN o en la Fundación Itma, exploran diferentes posibilidades. Isabel Álvarez investiga técnicas para que no se deforme a altas temperaturas, campo donde Luis Antonio Díaz trabaja con las posibilidades de la mullita dopada con circona.

Olga García trabaja sobre materiales que no se dilatan para ópticas en nuevos sistemas de fabricación de chips. Carlos Gutiérrez lidera una investigación pionera sobre su utilización en nuevos sustratos para la fabricación de una segunda generación de células fotovoltaicas y Patricia Gómez estudia las posibilidades de nuevos materiales donde se combinen la mullita, vidrio y otros productos. Junto con Ramón Torrecillas forman la rama asturiana de la ‘mafia de la mullita’, como se autodenominan con humor estos científicos.

Vía El Comercio. Autor: Fernando del Busto

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