Ángel Guerra: "Los calamares son todavía un enigma"

Ángel Guerra, durante una de las necropsias realizadas ayer. :: ISABEL GÓMEZ

Ángel Guerra, durante una de las necropsias realizadas ayer. :: ISABEL GÓMEZ

Los grandes cefalópodos no son abundantes. De hecho, cada año, los investigadores apenas disponen de un par de ejemplares para realizar estudios que ahonden en el conocimiento de esta singular especie. Por eso, constituye todo un hito científico que el Museo del Calamar Gigante de Luarca realice nueve necropsias de forma casi simultánea.

Los primeros estudios tuvieron lugar ayer. Un equipo dirigido por Ángel Guerra, profesor del Instituto de Investigaciones Marinas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, examinó cinco ejemplares capturados en el caladero asturiano de Carrandi y en la fosa de Hércules, en la costa de A Coruña, por el arte pesquero del arrastre. Las notas sobre sus dimensiones, sexo o los restos de alimentación y parásitos ayudarán a conocer mejor una especie que «es todavía un enigma», anotó el científico.

A este respecto, expuso que son pocos los detalles conocidos sobre su sistema reproductivo, sus métodos de caza o su desarrollo: «No se han encontrado ejemplares de 600 u 800 gramos que nos ayuden a reconstruir el proceso, aunque sabemos que crecen muy rápido», explicó Guerra, que lamentó que no existen imágenes de calamares gigantes vivos, por lo que son muchas las dudas a despejar.

Los trabajos iniciados ayer en el Museo del Calamar Gigante, que continuarán hasta mañana con el análisis de los cuatro cefalópodos procedentes de Perú, incluyen la toma de muestras genéticas, destinadas, según explicó Guerra, a colaborar con un estudio impulsado por el Museo de Ciencias Naturales de Dinamarca para concretar el número de especies de calamares gigantes que existen.

Además, la disección de estos nueve calamares, cuyo peso ronda los 80 kilos, permitirá también prepararlos para su conservación y futura exposición en el equipamiento luarqués. A este respecto, su responsable y presidente de la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas , Luis Laria, señaló que estos ejemplares eleva a 34 el número de grandes cefalópodos de la entidad, que precisa entre 6.000 y 14.000 euros preservar cada uno de ellos.

Autora: Isabel Gómez. Vía El Comercio

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