Un móvil cargado con la voz

Las baterías de los móviles podrían recargarse con cada conversación

Las baterías de los móviles podrían recargarse con cada conversación. Foto: Alberto Cuéllar.

Un teléfono avanzado, hoy en día, tiene una autonomía aproximada de tres o cuatro horas en conversación. Pasado ese tiempo, no queda otro remedio que buscar el enchufe más cercano y ponerse a recargar. Como por lo general no hablamos durante tanto tiempo, los móviles tienden a aguantar varios días entre carga y carga, aunque con la llegada de los llamados ‘teléfonos inteligentes’ la autonomía es cada vez más baja.

Pero, ¿qué pasaría si ese tiempo que pasamos al habla sirviese para recargar las baterías en vez de consumirlas? En la Universidad Sungkyunkwan de Seúl, en Corea del Sur, un equipo de científicos liderado por el Dr Sang-Woo Kim y especializado en nanotecnología cree que en un futuro cercano la presión sonora de nuestra propia voz podría ayudar a recargar el teléfono móvil.

“Es una fuente de energía que rara vez se tiene en cuenta pero que está presente en prácticamente todas las situaciones que vivimos cada día”, asegura el equipo de investigadores. No sólo contribuiría nuestra voz. El ruido ambiente de la calle, la discoteca o el entorno de trabajo también podrían ayudar a mantener la carga del móvil siempre al máximo.

Para lograr este objetivo, Sang-Woo Kim utiliza cientos de pequeñas hebras de óxido de zinc rodeadas por dos electrodos. Cuando el sonido golpea en una membrana cercana hace vibrar las hebras, que al comprimirse y expandirse generan una pequeña cantidad de electricidad –es lo que se conoce como un nanogenerador piezoeléctrico– que varía según la intensidad del sonido. El prototipo creado en el laboratorio de la universidad, por ejemplo, es capaz de generar 50 milivoltios con un sonido continuo de 100 decibelios, el equivalente al tráfico ruidoso de una gran ciudad. Es una cantidad insuficiente para recargar un móvil actual pero es posible alterar el diseño para generar más electricidad con niveles de sonido más bajos. [...]

Vía El Mundo. Autor: Ángel Jiménez de Luis

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