La Laboral prepara su Cabo Cañaveral

Vista de ‘Groundstation’, pieza central de la muestra ‘Orbitando satélites’. A. álvarez

Vista de ‘Groundstation’, pieza central de la muestra ‘Orbitando satélites’. A. álvarez

La carrera espacial que enfrentó a Estados Unidos y la Unión Soviética hizo que el lanzamiento de cohetes a la atmósfera se convirtiera en una afición por parte de los niños norteamericanos. El colectivo de artistas que se reúne en Plataforma Cero, el área de investigación del Centro de Arte de la Laboral, revisa este fenómeno de la cultura popular actualizado a la era de las comunicaciones y los satélites y reivindica la poética que hay en ellos. Parte de esta reflexión se puede ver desde ayer en la exposición Orbitando satélites.

El proyecto, que finalizará con el lanzamiento de un satélite propio, supone una reflexión sobre los cientos de objetos que sobrevuelan el planeta e implica que una sala del museo gijonés se transforme en el Cabo Cañaveral asturiano para controlar tanto el lanzamiento como el recorrido del satélite, además de la información que envíe.

El satélite se lanzará la segunda semana de agosto y será en realidad un pequeño laboratorio. En una caja metálica que lo protegerá de los agentes externos, se incluirán dispositivos para la medición de la temperatura, la presión y la humedad. El satélite, de dos kilogramos de peso, estará además equipado con cámaras, micrófonos y un medidor de baja frecuencia con el que se escucharán los campos eléctricos de la Tierra, según explicó ayer Pedro Soler, uno de los integrantes de Plataforma Cero.

El lanzamiento se llevará a cabo en algún lugar de la meseta -posiblemente cerca de Salamanca-, porque si se hiciera desde Asturias, la altura que alcanzará podría acabar con el satélite en el agua. Un GPS permitirá conocer su ubicación en todo momento. En principio, está previsto que alcance unos 38 kilómetros de altura -no saldrá de la órbita pero se aproximará a ella-. La ascensión, gracias a un globo de helio, se prolongará durante hora y media, mientras que la caída durará 30 minutos.

Monitorización del recorrido La pieza central de la muestra es Groundstation , que convierte una de las salas de Laboral en una sala de situación como las que monitorizan los lanzamientos. La obra, para la que David Pello ha utilizado programas software libre, viajará tras su paso por Laboral al Centre d’arts Santa Mónica de Barcelona.

Sobre el suelo del museo se proyecta la imagen de la Tierra con los más de 900 satélites reconocidos por la NASA -se calcula que hay más de 6.000, contando los secretos y los que ya no están en activo-. La instalación Antenas de agua , en el exterior del edificio, también refleja que la órbita geoestacionaria está más concurrida de lo que parece. Cada vez que un satélite recorre las coordenadas correspondientes al Centro de Arte de la Laboral, activará siete chorros de agua salada que recogerán el espectro electromagnético que dejan a su paso. Las lluvias de los últimos días han bajado el nivel de sal en la fuente, por lo que ayer fueron necesarios ajustes de última hora, ya que el sistema sólo funciona con agua salada.

La exposición muestra también vídeos sobre la piratería de los satélites, su poética y la propuesta incluida en la Declaración de Bogotá, que reclama la propiedad para los países del espacio orbital correspondiente. La muestra se podrá visitar en la Laboral hasta el próximo 3 de octubre.

Autor: J. Cuevas. Vía La Voz de Asturias

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