El sarampión puede matar, su vacuna no

El sarampión mata, sobre todo a niños pequeños; es capaz de desencadenar una infección tan grave que destroza el cerebro.

Aunque la Organización Mundial de la Salud esperaba haber erradicado el sarampión de Europa en 2010 la triste realidad es que muy al contrario su tasa de incidencia está aumentando.

Esto es debido sobre todo el aumento del número de padres que «por ignorancia, esnobismo o por lo que sea» deciden no vacunar a sus hijos, poniendo en peligro no sólo su vida sino la de los que los rodean, pues la presencia de personas menos protegidas –o no protegidas en absoluto– en un colectivo hace aumentar exponencialmente el riesgo de que otras se contagien. Y lo mismo está sucediendo o puede llegar a suceder con otras enfermedades como la poliomelitis. [...]

Vía Microsiervos.

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