En busca de la detección precoz de enfermedades mentales

El patrón de distribución de los datos de los animales control (Co) es significativamente diferente del observado en los animales sometidos al episodio de separación materna neonatal (SM) independientemente del sexo de los animalesEl patrón de distribución de los datos de los animales control (Co) es significativamente diferente del observado en los animales sometidos al episodio de separación materna neonatal (SM) independientemente del sexo de los animales. Foto: UCM.

El patrón de distribución de los datos de los animales control (Co) es significativamente diferente del observado en los animales sometidos al episodio de separación materna neonatal (SM) independientemente del sexo de los animales. Foto: UCM.

Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) sobre las alteraciones producidas en el perfil metabólico de animales estresados neonatalmente, como consecuencia de la separación materna, ofrece perspectivas muy esperanzadoras para el diagnóstico precoz de enfermedades mentales.

En los mamíferos, las etapas tempranas de la vida, constituyen períodos críticos para la adecuada maduración de las capacidades cognitivas y emocionales de los individuos. Hay evidencias a favor de la denominada hipótesis del neurodesarrollo” según la cual el origen de al menos ciertas enfermedades mentales radicaría (sin exclusión de otros factores genéticos y ambientales) en un desarrollo alterado, inadecuado, del cerebro, como consecuencia de sucesos estresantes, infecciones, etc., que sucederían en el período perinatal. Existen diversos modelos animales que parecen apoyar esta hipótesis.

El grupo de investigación dirigido por María Paz Viveros Hernando, del Departamento de Fisiología (Fisiología Animal II) de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid, en colaboración con el Centro de Asistencia a la Investigación (C.A.I.) de Resonancia Magnética Nuclear y de Spin Electrónico de la misma Universidad, trabajan conjuntamente en la caracterización de un modelo de separación materna temprana que induce diversas alteraciones psiconeuroinmunoendocrinas tanto a corto, como a medio (adolescencia) y largo (edad adulta) plazo. El procedimiento consiste en separar a las crías (roedores) de sus madres durante un único periodo de 24 h el día 9 de vida postnatal.

Según explica Viveros, “las alteraciones comportamentales producidas por este tipo de estrés neonatal recuerdan a diversos signos psiquiátricos y podrían ser, según la hipótesis del neurodesarrollo, consecuencia de alteraciones en el desarrollo del cerebro inducidas por la separación materna, probablemente por el marcado incremento en los niveles de corticosterona y la drástica disminución de leptina que dicho tipo de estrés induce en los animales”. [...]

Vía SINC.

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