Aluminio y titanio para la fábrica del futuro

José Greses, a la izquierda, e Íñigo Felgueroso, en los talleres de Prodintec.

José Greses, a la izquierda, e Íñigo Felgueroso, en los talleres de Prodintec.

La relación del centro tecnológico Prodintec, desde sus inicios, en 2004, con la empresa EOS para impulsar las tecnologías de fabricación aditiva le han convertido en «e-manufacturing partner» (socio tecnológico) de la firma alemana, en reconocimiento a su apuesta «buena y acertada» por la que se ha venido a llamar la «revolución industrial» del siglo XXI.

C. J. / La Nueva España

La fabricación aditiva, un proceso que permite la creación de productos a partir de un archivo digital y mediante la adición de capas de material, es una línea «estratégica» para Prodintec, según su director, Íñigo Felgueroso. La presencia de los responsables de EOS con motivo de una sesión divulgativa sobre esta tecnología y para la entrega del diploma como socio tecnológico sirvió también para poner sobre la mesa los últimos avances en este campo. «El salto de materiales como el acero y los metales al titanio y el aluminio nos abre nuevos campos de trabajo en el sector médico o aeronáutico», subraya el responsable del centro tecnológico, donde se acaba de completar el diseño y fabricación de un cabezal para una pistola de depilación por láser. «La gente se queda muy impresionada, tanto por el ahorro en tiempos como de costes», explica José Greses, de la firma alemana EOS, quien considera «exagerada» la afirmación del diario «The Economist» acerca de la fabricación aditiva como «la tecnología que cambiará el mundo», pero sí que «cambiará la forma de producir».

El citado cabezal para depilación por láser supone una ruptura con lo que se venía haciendo hasta ahora, «pues siempre se ha diseñado quitando material en lugar de añadiendo sólo lo necesario», indica Felgueroso, quien entiende este proceso como la tendencia natural hacia «la fábrica de futuro». Los responsables de EOS ven en la fabricación aditiva un nuevo modelo de negocio. Cualquier diseño es válido para hacer uso de esta tecnología siempre que cumpla los requisitos de personalización, complejidad geométrica y desarrollo de series cortas. «Se pueden producir millones de piezas con pequeñas variaciones a unos costes aceptables», concluye José Greses. «No una tecnología excluyente ni exclusiva, sino complementaria para ciertos productos», añade Felgueroso.

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