Marchando, un bistec de lentejas

Los perfumes para alimentos de Jean Daniel

Los perfumes para alimentos de Jean Daniel. Foto: Javier Martín.

Química y tecnología protagonizan las novedades de la industria alimentaria y gastronómica.

Si un teléfono puede ser inteligente por qué no una caja de cartón. Los envases del pescado ya advierten en lo super japoneses si el alimento no está en buenas condiciones. Este predictor alimentario cambia el color del plástico según el estado del producto. Es una de las novedades de los salones de la tecnología de la alimentación que esta semana se celebran en Barcelona.

“Los sensores que informan del estado del producto ya son una realidad”, dice Nuria Herranz del Instituto Tecnológico del Embalaje. “Se investiga en desarrollos de bajo coste para que se generalice su aplicación”.

El Instituto ya tiene envases que frenan la proliferación de hongos en las fresas (principal pérdida de la fruta) o una bolsa que libera partículas para mantener frescas las lechugas. “Antes de un año estará en las neveras”, pronostica José María Lagarón, investigador del CSIC.

Rafael Guevara, del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), ha desarrollado un envase que reduce el colesterol de la leche en un 25%. Y el Instituto Tecnológico de Óptica, Color e Imagen (AIDO) trabaja en el envase antihurto: incorpora un sensor de apertura y un circuito electrónico. Cuando se abre, por ejemplo, una bandeja de carne, un sensor da la señal de alarma, activándose un dispositivo electroluminiscente. [...]

Vía El País. Autor: Javier Martín.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.