José Manuel Pérez: «En esto de emprender hay que entrenar desde pequeños»

Pericles analizó en la Casa de la Buelga de Ciaño sus 23 años al frente de la Ciudad Tecnológica de Valnalón.

[...] José Manuel Pérez Díaz «Pericles», asturiano del mes de LA NUEVA ESPAÑA en 2007, comenzó agradeciendo la presencia del numeroso público que llenaba la sala, entre los que se encontraban antiguos compañeros de pupitre en la Universidad Laboral, colegas de sus aventuras en el balonmano, representes de empresas e instituciones y parte del equipo técnico con el que compartido tareas en estos años. Como en la trilogía del director de cine Robert Zemeckis, propuso a los espectadores un «retorno al futuro», viajando a 1987, año en el que se ofrece a la Consejería de Industria para poner en marcha el primer centro de empresas de Asturias. Y usando una terminología cinematográfica, recordó que los productores de Valnalón fueron el Gobierno del Principado de Asturias, el Ayuntamiento de Langreo y el Ministerio de Trabajo, a través de Inem, «que dejó en Langreo mil millones de las pesetas de la época». Para él, la clave de Valnalón fue Paz Fernández Felgueroso, Consejera de Industria durante el mandato de Pedro de Silva. A ella acudían cada año en busca de nueva financiación, pasando de un presupuesto inicial de 84 millones de pesetas a más de 1.200 millones en poco tiempo. Pericles confesó que «Valnalón está hecho de retales presupuestarios que algunos ayuntamientos asturianos no ejecutaban al final de año». Y esas cantidades han supuesto en estos 23 años una inversión total que ronda los 24 millones de euros, dejando un paisaje muy distinto al que se encontró cuando llegó a «un aparcamiento de ciento cincuenta mil metros cuadrados, en el centro de La Felguera, cómo bromeaban mis amigos».

«Pericles» llega a Langreo «hace tres crisis». Se encuentra un territorio sin esperanza y desorientado, se enamora de los edificios de la fábrica y comienza a poner en marcha un plan de futuro «sin saber a dónde podíamos llegar». Y en esa tarea participa el segundo elemento en toda producción: el equipo. Un equipo que en sus palabras «ha trabajado con medios, con mucha constancia y un poco de inteligencia».

Y fruto de ese trabajo está la recuperación de los espacios, la puesta en marcha del primer centro de empresas y la apuesta por el fomento de la cultura emprendedora en el sistema educativo. «Pericles», que fue deportista de elite en su juventud, dijo que «esto de emprender es como el balonmano, hay que entrenar desde pequeños». Así que en año 1993 se lanzó a la cancha educativa para animar a las nuevas generaciones a desarrollar competencias emprendedoras de las que se pudiera beneficiar todo el territorio. Los datos que aportó hablan de 175. 000 alumnos asturianos formados y 100.000 del resto del país, Europa y América Latina, con el añadido de llevar el nombre de Langreo y Asturias a todo el planeta. Nada mal para ese proyecto de futuro del que se aventuraba a hablar a finales de los ochenta con el lema de hacer «una mancha de limpieza» y que se muestra orgulloso de que ahora no haya sitio para aparcar en la Ciudad Tecnológica. Y para confirmar que su jubilación va a ser más activa que la de muchos trabajadores, adelantó que va a colaborar con proyectos universitarios y solidarios. Seguirá buscando emprendedores y fomentando la educación emprendedora haya donde le lleve su perseverancia. Al final del acto, Miguel Ángel Martínez presidente de Cauce, le hizo entrega de la primera insignia de plata de la asociación en reconocimiento al trabajo realizado durante estos años.

Vía: La Nueva España

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