Descubriendo al Kraken

Bonito ejemplar de calamar gigante con los tentáculos rotos situado en la Facultad de Biología de la Universidad de Oviedo

Bonito ejemplar de calamar gigante con los tentáculos rotos situado en la Facultad de Biología de la Universidad de Oviedo. Foto: Alberto Martínez.

Desde el comienzo de las travesías marítimas, el ser humano ha hecho referencia a la presencia de gigantescos y violentos monstruos marinos que atacaban las embarcaciones y arrastraban a los pobres marineros hacia el abismo más profundo con sus enormes tentáculos sin posibilidad alguna de escape. Hoy os presentaré al primero de estos monstruos (aunque veremos que de monstruo no tiene mucho) de los que tan poco se sabe: el calamar gigante.

Este gigantesco cefalópodo, conocido en la mitología escandinava como “Kraken” y representado en multitud de obras a lo largo de la historia como una bestia agresiva y despiadada, ya fue descrito por el ilustre filósofo Aristóteles en el siglo IV a.C., aunque no fue hasta 1853 cuando el zoólogo Japetus Steenstrup encontró un pico (estructura bucal quitinosa propia de los cefalópodos similar al pico de las aves) perteneciente a un calamar gigante. Se dio entonces el primer testimonio científico fiable sobre la existencia de estos animales. A partir de este momento, y poco a poco, comenzó la desmitificación de esta enorme criatura marina.

Hay mucha controversia en torno al número de especies que forman parte del grupo de los calamares gigantes (género Architeuthis) debido a la rareza y calidad de los ejemplares recogidos (la mayoría moribundos o muertos y en estado avanzado de descomposición) y el bajo número de avistamientos de ejemplares vivos en su medio natural. Actualmente se contemplan cifras tan dispares como tres, ocho y hasta veintiuna especies diferentes, aunque la mayoría de expertos los engloba en una única, Architeuthis dux, con tres subespecies geográficas: Architeuthis dux dux en el Atlántico, Architeuthis dux martensii en el Pacífico Norte y Architeuthis dux sanctipauli en el hemisferio sur. [...]

Vía Wis Physics.

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