Una nueva tecnología para reducir drásticamente el consumo energético de los centros de procesamiento de datos

Equipamiento de comunicaciones en un CPD. Foto: Gregory Maxwell.

Equipamiento de comunicaciones en un CPD. Foto: Gregory Maxwell.

Un equipo de expertos procedentes de entidades industriales y académicas ha hallado una forma de reducir drásticamente, en más de un 20 %, el consumo energético de los centros de procesamiento de datos que se utilizan en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Las TIC, desde las líneas telefónicas hasta los ordenadores y los sistemas audiovisuales (es decir, los dispositivos gracias a los que la vida resulta más fácil y flexible en el siglo XXI), fueron en 2008 las responsables de cerca del 2 % de las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2). Este porcentaje supuso casi mil millones de toneladas, una cifra equivalente al consumo de combustible del sector de la aviación. En las administraciones gubernamentales, empresas industriales y autoridades reguladoras está muy presente la necesidad de poner coto a las emisiones del sector aeronáutico y hay en marcha un debate sobre métodos para lograrlo, pero no se puede decir lo mismo en relación a la necesidad de reducir el CO2 generado por las TIC para frenar el cambio climático.

Los centros de procesamiento de datos (CPD) constituyen un elemento destacado de las TIC y sus cuantiosas emisiones de CO2 resultan perjudiciales tanto para el planeta como para los presupuestos de las empresas, ya que los costes relacionados con la energía suponen más del 40 % del total de gastos que acarrean dichos centros. Pero en el horizonte se aprecia un rayo de esperanza. Los investigadores dedicados al proyecto financiado con fondos europeos FIT4GREEN («TI federada para un impacto medioambiental sostenible»), al que se otorgaron 3 185 000 euros en virtud del tema de TIC del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea, creen haber encontrado una solución con la que reducir en más del 20 % el consumo energético de los CPD.

En el marco de este proyecto, especialistas de entidades industriales y académicas diseñaron e implementaron una extensión (plug-in) con conciencia energética que funciona en paralelo a las herramientas de gestión empleadas en la actualidad en los CPD para organizar la asignación de los recursos de TIC y desactivar el equipo que no se encuentre en uso. Según los autores, su invento permite un ahorro energético directo del 20 % en la maquinaria de TIC y, lo que no es menos importante, se trata de una tecnología que no vulnera la capacidad de los equipos para cumplir los parámetros relacionados con los Acuerdos de Nivel de Servicio (SLA) y la Calidad de Servicio (CdS).

Es más, según sus creadores, el ahorro que conlleva en cuanto a emisiones de CO2 también se sitúa en torno al 20 %. Por añadidura, constataron con gran satisfacción que los ahorros energéticos directos que se obtienen en la maquinaria de TIC traen consigo unos importantes ahorros adicionales por la menor necesidad de refrigeración. [...]

Vía CORDIS.

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