Lucha contrarreloj contra los tumores

Carmen Menéndez. Foto: Sergio López

Carmen Menéndez. Foto: Sergio López

El curso de verano de La Granda sobre ‘La flora microbiana’ contó ayer con la presencia de Carmen Méndez Fernández, del Instituto Universitario de Oncología, que ofreció una ponencia sobre los microorganismos necesarios para la formulación de compuestos antitumorales. «Quiero analizar, dentro de mis posibilidades, las técnicas que se utilizan en investigación para manipular los genes que son necesarios para la composición de fármacos antitumorales», explicó la experta durante su estancia en la residencia de La Granda.

S. González / El Comercio

La investigadora ovetense analizó los avances que se han logrado con la aplicación de esta técnica, conocida como biosíntesis combinatoria. «En mi equipo de la Universidad de Oviedo estamos trabajando en esta línea, tenemos compuestos antitumorales que ya están en fase de ensayo con ratones y próximos a empezar con ensayos en otros animales», explicó, aunque reconoce que «aún queda un gran camino por recorrer hasta que estos compuestos antitumorales puedan introducirse en la fase clínica», sentenció Carmen Méndez.

La biosíntesis combinatoria de genes trata de conseguir «compuestos que sean mejores que los iniciales, con una actividad antitumoral mayor y que además sean menos tóxicos», explicó. Los genes utilizados para este tipo de investigaciones y ensayos proceden de diferentes organismos responsables de una reacción metabólica diferente, que al ser combinados entre sí «producen nuevas rutas que nos llevan a compuestos antitumorales que sería muy difícil de conseguir si en vez de trabajar con biosíntesis combinatoria se trabajase con ellos con métodos de síntesis química convencional», afirmó.

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