“El Sidrón seguirá dando información, es un yacimiento extraordinario”

Marco de la Rasilla, ayer, en el centro asociado de la UNED en Gijón. Foto: Juan Plaza

Marco de la Rasilla, ayer, en el centro asociado de la UNED en Gijón. Foto: Juan Plaza

Marco de la Rasilla es profesor titular de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, dirigió las excavaciones en Asturias de yacimientos como el Cuetu de la Mina (Llanes) y codirigió junto con Javier Fortea las investigaciones arqueológicas de las cuevas de Llonín, en Peñamellera Alta, y Sidrón, en Piloña. Ha especializado sus líneas de investigación en el Paleolítico Medio y Superior, el arte paleolítico y la historiografía de la arqueología prehistórica del primer tercio del siglo XX. Es coautor de varias publicaciones, entre las que figuran «La cueva de Sidrón. Investigación interdisciplinar de un grupo neandertal», junto a otras centradas en el arte rupestre en Asturias. Ayer inauguró el curso sobre «Prehistoria y arte rupestre cantábrico» que se celebra en el centro asociado de la UNED en Asturias hasta mañana.

En la inauguración también tomó parte el director del centro, Mario Menéndez, ponente del mismo curso, quien anunció que con la actividad desarrollada ayer se inaugura un nuevo modelo de Extensión Universitaria pues todas las intervenciones se transmiten por videoconferencia para todos los centros del campus Noroeste de la UNED.

C. J. / La Nueva España

-¿Qué queda por conocer de los neandertales?
-Hay líneas de investigación abiertas de todos los palos: en genética, paleoantropología, en arqueología… con lo cual se irán incorporando datos en función de lo que vaya apareciendo. A lo que se añade que mientras salgan materiales tanto arqueológicos como antropológicos siempre puede haber alguna información nueva.

-¿La cueva del Sidrón sigue aportando nuevos datos sobre el hombre del Paleolítico?
-Sí, este año han salido nuevos restos, 25 en total, con un buen fragmento de cráneo, de occipital y luego otros trozos que casan entre sí y probablemente con algunos más y con los que están ya en el Museo de Ciencias estudiándose. Puede que con suerte nos salga un trozo de cráneo.

-¿Qué tipo de luz pueden arrojar esos restos a los estudios sobre el neandertal?
-Teniendo un cráneo lo más completo posible se multiplica la información a todos los niveles y luego habría que ver de qué individuo. Probablemente haya un trozo importante de un inmaduro y resulta interesante porque en esos casos a veces la conservación es peor.

-¿El del Sidrón es un yacimiento inagotable?
-Depende en qué sentido. En Asturias hay muchos yacimientos de estas épocas. Es verdad que con restos fósiles humanos realmente es el Sidrón el que tiene más, y además un montón, más de 2.200, con lo cual es un yacimiento extraordinario pero aunque no haya restos humanos puede haber otro tipo de yacimientos que tengan otro tipo de información. De hecho, ahora últimamente se ha hecho una tesis sobre el yacimiento de La Viña que es muy interesante y ha dado bastantes resultados correspondientes al Musteriense, que sería el mundo de los neandertales. Y es verdad que el Sidrón, alguna vez, dejará de dar, eso no cabe duda. Estamos intentado buscar en todos los sitios, en la zona de la galería y el osario hay restos , y sospechamos que habrá más durante un tiempo. Estamos tratando de ver otros sitios donde pudiera haber estado el neandertal en esa hipótesis que planteamos y a lo mejor hay suerte y quedan por allí algunos restos más.

-¿Alguna otra zona de Asturias por explorar?
-Básicamente la mitad oriental que es la que más información tiene pero yacimientos hay y se pueden encontrar más, con lo cual siempre es perfectamente explotable. Y luego hay yacimientos que se sabe que tienen pero que hay que seguir trabajando y excavando, llegando hasta el final y aportando información siempre.

-¿Quedan fondos para investigar con la que está cayendo y con los recortes que se están produciendo en los presupuestos?
-Está complicado. Nosotros afortunadamente como tenemos el convenio hay algo de fondos pero es difícil. De todas maneras, tras la investigación luego viene la difusión y es importante cuidarla lo más posible. Aunque hay que amoldarse a los tiempos, no se pueden descuidar estas cosas porque los problemas son geométricos, no aritméticos. Si se pierde el ritmo, luego ya es mucho más complicado conseguirlo con lo cual hay que intentar en lo posible tratar de pasar este bache.

-¿El próximo ejercicio está garantizado el presupuesto para completar la campaña de investigaciones del Sidrón?
-Sí, ya hemos tenido una reunión con la Dirección General de Patrimonio y hay un poco de dinero para poder ir continuando con las excavaciones y algunas de las investigaciones, todo lo que se pueda con lo que hay. A la Consejería le interesa y están apoyando en todo.

-¿Es posible aprovechar el Sidrón como recurso turístico?
-Esa es una cuestión que compete a quien compete. La verdad es que el sitio es complicado y difícil y una vez que se termine no dejar de ser un lugar donde hay un agujero, con lo cual lo veo complicado. Dicho esto tiene que se la Administración competente la que tome la decisión. También es verdad, por otro lado, que ya en el Museo Arqueológico de Asturias hay cosas, por lo tanto, información al respecto existe e imagino que se pueda incorporar más.

-El yacimiento, además, es uno de los de mayor proyección internacional.
-Sí, de hecho en muchas obras generales y en algunos manuales está el puntito en el mapa, y ya es muy conocido el Sidrón. En artículos científicos de arqueología, paleoantropología y genética se da un paso más, con lo cual Piloña y Asturias están en el mapa internacional.

C. J.
El profesor de Prehistoria y director del centro asociado de la UNED en Asturias, Mario Menéndez es partidario de aprovechar como recurso turístico el arte prehistórico. Ejemplos como la cueva del Sidrón, en Piloña, «que han cambiado la forma de ver un momento importantísimo de la Prehistoria» precisan de fórmulas para ser rentabilizados, apunta. «La única manera de conseguir la defensa real del patrimonio es implicar a la gente en esa tarea», subraya Menéndez, quien insta a hallar soluciones «sostenibles» para que ese recurso «revierta sobre el territorio». En el caso del Sidrón, pese a su complicado emplazamiento «que reúne unas condiciones de difícil acceso, sí podría acotarse para grupos reducidos», aunque reconoce que las visitas a la cueva piloñesa serían por «puro interés fetichista» porque los restos no reposan allí.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.