Más de la mitad de los españoles nace con demasiado mercurio

De la chimenea a la mesa

De la chimenea a la mesa

Más de la mitad de los niños españoles nace con niveles de mercurio en sangre por encima de los límites admisibles, según apunta el estudio más ambicioso realizado hasta la fecha en nuestro país. El trabajo ha analizado la sangre del cordón umbilical de casi dos millares de mujeres de Valencia, Sabadell, Asturias y Guipúzcoa.

El 64% de los bebés estaba expuesto a concentraciones de metilmercurio, la forma más tóxica del metal, superiores a 5,8 microgramos por litro de sangre, el umbral considerado seguro por la Agencia de Protección Ambiental de EEUU. Este compuesto, cuya presencia se relaciona con el consumo de pescado, es neurotóxico y aumenta el riesgo de sufrir problemas de desarrollo motor, dificultades en el habla y daños en el sistema nervioso. El mercurio acaba en los océanos procedente, sobre todo, de la quema de carbón en las centrales térmicas y de los vertidos de la industria del cloro. [...]

Sin embargo, los autores hacen un llamamiento a la calma, ya que de momento no han observado que los niveles de mercurio se “asocien a efectos graves de inmediato en los niños”, según explica el médico Ferran Ballester, del Centro Superior de Investigación en Salud Pública, en Valencia. En el 10% de los casos, los recién nacidos estaban expuestos a concentraciones superiores a 22 microgramos por litro de sangre, casi cuatro veces por encima de los límites. Tampoco en estos casos se han observado problemas todavía.

Los científicos han enviado los resultados a los ministerios de Sanidad y Medio Ambiente. Para Ballester, “la postura más inteligente sería que las mujeres embarazadas evitaran consumir las especies con mayor contenido de mercurio, como ocurre en España con el pez espada o emperador”. Para la población adulta, no representa ningún problema.

En un estudio previo, centrado en Valencia y realizado con 250 bebés entre 2005 y 2006, los investigadores hallaron concentraciones altas de mercurio en el 75% de los casos. A partir de estos datos, el Gobierno valenciano incluyó recomendaciones de consumo de pescado en una guía para embarazadas. Ballester sugiere a las mujeres encinta que eviten el pez espada “teniendo en cuenta que comerlo un día no es pecado mortal” y que sigan comiendo pescado varias veces por semana por los nutrientes que aportan al feto, como los ácidos grasos omega 3.

El atún fresco presenta niveles intermedios de mercurio, mientras que el pescado azul de pequeño tamaño, como la sardina y la caballa, y el pescado blanco acumulan en su carne poco mercurio. En la sepia y el calamar, las concentraciones del metal pesado son muy bajas. [...]

Vía: Público

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