“Entre Ribadesella y Pesués podría haber 120 asentamientos asturienses”

El profesor Cristoph Salzmann maneja el magnetómetro y espera encontar datos en el subsuelo del modo de vida asturiense. Foto: N. A.

El profesor Cristoph Salzmann maneja el magnetómetro y espera encontar datos en el subsuelo del modo de vida asturiense. Foto: N. A.

Desde ayer hasta el próximo miércoles, un grupo de expertos prehistoriadores tratará de localizar en diferentes áreas del concejo llanisco los lugares en que vivió y convivió el hombre asturiense durante el Mesolítico, un periodo de entre 8.000 y 5.000 años de antigüedad. Los trabajos se iniciaban ayer en las proximidades de la playa de Buelna y los arqueólogos se acompañaban de un magnetómetro facilitado por el Instituto Arqueológico Alemán. El aparato, capaz de interpretar y descubrir todo lo que se encuentra en el subsuelo, cuenta con «cinco sensores que se encargan de transmitir a un ordenador las diferencias de magnetismo en la tierra», según explicó Félix Tichner, profesor en la Universidad alemana de Heidelberg. Una vez concluida la primer toma de muestras, el profesor teutón comentó que «ahora hay que procesar los datos obtenidos y, en esta zona que miramos, el aparato nos señala que hay algo, pero falta por perfilar las formas y la estructura y más tarde proceder a su interpretación».

Guillermo F. Buergo / El Comercio

Los trabajos de prospección forman parte del proyecto Coasttran, dirigidos por el asturiano Pablo Arias Cabal, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria, y cuentan con financiación por parte del Ministerio de Economía e Innovación, con una ayuda de 175.000 euros para tres años. La clave del proyecto se orienta a establecer con claridad el paso del Mesolítico al Neolítico. «Definir la transición del hombre cazador y recolector de recursos marinos al agricultor y ganadero, en tres zonas del Atlántico, situadas en Asturias, Bretaña y el sur de Portugal». Es decir, el paso de una vida que podía ser perfectamente nómada a una completamente sedentaria. Y el hombre prehistórico del Mesolítico planteó resistencia a ese cambio, por lo que el paso de cazadores a agricultores «se dio con mil años de diferencia de unos lugares a otros».

En los próximos días el grupo de expertos visitará los exteriores de la cueva del Pindal, en Ribadedeva, y cuatro enclaves llaniscos situados en Balmori, Puertas de Vidiago y Santiuste: El Alloru, Entrecueva, el Torete y el Huerto del Monje, así como una buena parte de la sierra plana, desde Peña Tu hasta Tresgrandas. Del equipo también forman parte Mikel Fano, profesor titular de la Universidad de La Rioja, y Cristoph Salzmann, profesor de la Universidad alemana de Marbroug. En labores de apoyo se encuentran Luis Teira y Mirian Cubas, de la Universidad de Cantabria, cuya tarea es de pura topografía. «Mediante un sistema de coordenadas colocamos todos los puntos de la finca inspeccionada dentro del sistema para coordinar la imagen que genere el magnetómetro con la topografía. De esa manera podemos localizar de forma más rápida el lugar que parezca más interesante para el estudio», matizó Teira. Una gran ventaja «porque las excavaciones resultan carísimas».

Explicaba Mikel Fano que entre Ribadesella y la localidad cántabra de Pesués se localizarían «unos 120 asentamientos de poblados asturienses». Ahora se trata de encontrar los lugares en que vivieron esos asturienses y el campamento se asocia a los concheros, «las basuras que depositaron tras haber ingerido lapas, bígaros y oricios». Es posible que hayan vivido en grupos familiares «de 15 a 20 personas» y que se cobijaran «en cabañas, al aire libre, pero cerca de los concheros». Localizar esos espacios, ofrecería gran información sobre la vida de este hombre.

Arte rupestre en Llanes
En lo que al arte rupestre se refiere, también profundizaron ayer estos expertos. «En Llanes tiene que estar una de las grandes cuevas de pinturas del mundo», afirmó Pablo Arias. Entre las razones que le llevan a respaldar tal afirmación se encuentra el índice de cuevas prehistóricas halladas en el concejo, prácticamente el mayor de España. Algunas de ellas son las de el Cuetu de la Mina, La Riera, Fonfría y Arnero. El lugar donde se sospecha que podría encontrarse el yacimiento se ubica entre Balmori y Niembro, una zona que se conoce como la Llera. «Tito Bustillo y Altamira son los grandes iconos en este área pero falta algo en medio de ambas».

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Noticia audiovisual, en TPA: Llanes, protagonista del proyecto de investigación arqueológico COASTTRAN

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