Un dique portátil contra las inundaciones

Las inundaciones en Europa aumentan sin cesar con consecuencias en ocasiones catastróficas. En otoño de 2011 se produjeron inundaciones en Francia, Italia e Irlanda que provocaron enormes daños personales y materiales. En Italia, el Río Po creció hasta cuatro metros y se llevó la vida de dos niños en Génova. En Liguria y Toscana, también en Italia, se declaró el estado de emergencia tras un deslizamiento de tierra que produjo diez muertes. En otoño de 2012 se produjeron inundaciones intensas en las que perecieron varias personas en Toscana y que causaron caos y trastornos generalizados.

El cambio climático ha aumentado la gravedad y la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos como las precipitaciones, las tormentas y las marejadas ciclónicas. Un año tras otro las inundaciones amenazan la salud y la economía de los ciudadanos y las empresas de Europa. También suponen una amenaza para el patrimonio cultural europeo pues cabe la posibilidad de perder en ellas estructuras históricas. Para contrarrestar las inundaciones, en especial las de mayor gravedad, la Comisión Europea financió varios proyectos científicos entre los que se encuentra INFLATER, un ejemplo de trabajo en equipo destinado a reducir los efectos de estos fenómenos naturales. El proyecto desarrolló un dique hinchable que utiliza la propia fuerza del agua para crear una protección contra las riadas. La innovación reside en su portabilidad, pues puede situarse en cualquier punto en poco tiempo sin demasiado esfuerzo humano.

El dique portátil está compuesto por una parte mecánica, responsable del proceso de hinchado, y sensores eléctricos e inalámbricos. Posee una sección superior flotante, una sección hinchable (dotada de un faldón con anclajes) y sogas de sujeción.

La sección hinchable está conectada al faldón y se asegura mediante los anclajes y las sogas. Al aumentar el nivel del agua se eleva la parte flotante, lo que permite que el agua se filtre a la sección hinchable. Al llenarse esta segunda sección se tensan las sogas que sirven de soporte de la estructura. Los sensores eléctricos se utilizan para detectar el nivel de agua del río y predecir su evolución. Además cuentan con un sistema de comunicación inalámbrica capaz de enviar alertas a zonas cercanas para evitar daños por inundación. [...]

Vía CORDIS.

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