Rolf Heuer:"Es muy difícil recobrar el talento perdido por la marcha de científicos de un país"

Rolf-Dieter Heuer. Foto: cern

Rolf-Dieter Heuer. Foto: cern

Rolf Dieter Heuer (Alemania, 1948) dirige el mayor laboratorio de física de partículas del mundo, el CERN, en Suiza y próximo a la frontera con Francia. Allí se ha hecho uno de los descubrimientos más relevantes de los últimos años: el bosón de Higgs, la explicación de por qué las partículas tienen masa. Hoy, Heuer visita Asturias y ofrecerá una conferencia en el Centro Niemeyer de Avilés.

Vicente Montes / La Nueva España

-¿Qué significa personalmente para un físico de partículas como usted el hallazgo del bosón de Higgs?
-Para todo investigador involucrado en este descubrimiento, en la parte científica o de gestión, es muy satisfactorio. Es algo muy relevante y eso no ocurre muchas veces en la vida de un científico.

-¿Qué retos encara ahora el LHC (siglas en inglés del Gran Colisionador de Hadrones, el mayor colisionador de partículas del mundo), tras la evidencia del bosón de Higgs?
-El primer objetivo es identificar el comportamiento y características exactas de esta partícula. Es como cuando conoces a una persona por primera vez: puede tener hermanos o hermanas que se le parecen. Y si lo ves en la lejanía puedes creer: “¡Oh, ése es mi nuevo amigo!”. Pero no estás seguro de si es él o un miembro de su familia. A medida que se aproxima puedes ir diferenciándolo, pero la verdadera manera de identificarlo es cuando empieza a hablar. Y eso puede llevar algo de tiempo, porque en este caso el amigo no es muy hablador. (Se ríe). Algo similar ocurre con el bosón de Higgs: tenemos que dejar claro si se trata de él o de algún miembro de su familia.

-¿Cree que podrán detectarse nuevas partículas o evidencias claras de la existencia de más dimensiones? La teoría de supercuerdas habla de once. ¿Se abre la puerta a una nueva Física?
-Desde luego, si aparecen más partículas tendremos inmediatamente nueva Física. El modelo estándar (actual descripción teórica de la física de partículas) está completo y de lo que podemos estar hablando va más allá. El modelo estándar no explica todo, hay bastantes cuestiones abiertas, y nuevas partículas o un comportamiento diferente al esperado del bosón de Higgs podría indicar esa nueva física. ¿Más dimensiones? No lo sabemos. Ése es otro reto para los próximos años.

-El modelo estándar parece asentado, pero queda un largo camino para alcanzar el viejo sueño de Einstein y otros de una teoría del todo. ¿Será posible entender el universo con una única teoría?
-Ésa es una pregunta bastante complicada, pero yo estoy convencido de que la naturaleza es relativamente bastante sencilla y de que tiene una estructura también sencilla por debajo de todos los comportamientos que observamos. Por eso creo que las leyes de la naturaleza son, a la postre, sencillas y fáciles, pero no podría afirmar que cupieran en una única teoría ni cuándo sucederá. Creo que nos llevará más generaciones de investigación averiguarlo.

-El universo nos ofrece muchas más preguntas de las que suponíamos hace décadas. Sabemos que la materia que conocemos representa un 5 por ciento de la materia y energía que existe en el cosmos. La mayoría se engloba en las misteriosas materia y energía oscuras. ¿Averiguaremos en las próximas décadas qué son?
-Creo que sí. Mi sueño es que en los próximos dos años podamos saber más sobre la materia oscura. Pero es un sueño. Nos llevará algo más de tiempo afirmar algo sobre la energía oscura. Espero que el LHC abra una nueva ventana sobre este universo oscuro. Es mi sueño.

-En todo caso, ¿estamos bastante más cerca de conocer lo que ocurrió en el origen del universo?
-Sí, sin duda. Con el descubrimiento del bosón de Higgs hemos conocido más sobre el mensajero del mecanismo que otorga la masa a las partículas elementales: al electrón, a los quarks… Por tanto conocemos más sobre este mecanismo que se activó en los momentos más primitivos del universo, así que creo que nos hallamos bastante más cerca de saber qué ocurrió entonces. Pero aún nos queda mucho por hacer para averiguar qué es ese 95 por ciento del universo, formado por materia y energía oscuras. Nos estamos acercando.

-Dos acontecimientos sacudieron a la Física meses atrás. Uno, exitoso: el indicio del bosón de Higgs; y otro, equivocado: los neutrinos que viajaban supuestamente a velocidad superior a la de la luz. En este último caso los científicos reconocieron su error. ¿Cree que ahí también hubo una lección impartida por la ciencia? Lo digo porque cuesta bastante que un político admita errores…
-Mejor no debería hablar sobre los políticos… (se ríe). Pero sí creo que todo el mundo debería aprender del modo en el que se hace la ciencia. El asunto con los neutrinos fue un buen ejemplo de transparencia y apertura de la comunidad científica para compartir resultados que no eran entendidos y preguntar de forma constructiva. E inmediatamente admitir la razón por la que la medida era errónea. Por eso es muy importante permanecer creíble, honesto y ser transparente. Si todo el mundo trabajase del mismo modo tendríamos muchos menos problemas; también en política, claro.

-En estos tiempos de crisis, ¿tiene usted que reiterar más las explicaciones sobre por qué son importantes los experimentos del CERN pese a su alto coste?
-Creo que sí, pero siempre lo he hecho en general: al público, a los políticos, a los medios… ¿Por qué hacemos investigación fundamental con fondos elevados y grandes instrumentos? A veces utilizo la anécdota de Faraday, el científico británico que comenzó a estudiar la electricidad. Creo que fue el primer ministro quien le preguntó: «Señor Faraday, muy interesante su investigación, pero ¿para qué puede servirnos?». Y Faraday respondió: «Honestamente, señor, no lo sé, pero quizás algún día pueda tocarlo».

-Pero sí ha habido forma de «tocar» los avances del CERN: el protocolo «world wide web» en el que se basa internet…
-… o importantes avances en computación «grid», que es una forma de compartir información entre dispositivos para resolver problemas complejos, pero algo más evidentes son las aplicaciones médicas. Hace 40 años se inició una colaboración entre el CERN y el Hospital de Ginebra que acabó conduciendo a la tomografía, utilizando partículas para detectar tumores.

-Hay importante presencia española en el CERN.
-Sí, tanto en el ámbito de la investigación como en el técnico y con nivel muy alto. Científicos e ingenieros españoles han hecho una importante contribución en los experimentos y también en el análisis de datos, por ejemplo en el descubrimiento del bosón de Higgs [un equipo de la Universidad de Oviedo participó en esta actividad].

-La crisis ha forzado recortes en los fondos destinados a investigación. ¿Supone eso un riesgo a corto o largo plazo?
-En ambos. Es un riesgo a corto plazo porque se pierde capacidad de hacer investigación y se recorta más la capacidad de un país, porque se merma aquello que te proporciona futuro. Y por eso afecta también al largo plazo, porque cuando has perdido capacidad es muy difícil recuperarla. Si tienes a investigadores abandonando tu país, haciendo investigación en otras partes, no puedes reemplazarlos; requiere de muchos muchos años recobrar esa capacidad para generar talento. Por eso creo que recortar en investigación, que todos los países lo están haciendo, es un gran error porque es recortar el futuro de los más jóvenes.

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