Ciencia europea con acento asturiano

Rolf Heuer, durante su intervención. Foto: La Nueva España

Rolf Heuer, durante su intervención. Foto: La Nueva España

Medicina e industria nuclear. El contacto del grupo asturiano Duro Felguera con el laboratorio europeo de física de partículas (CERN) les ha permitido ampliar las fronteras de su negocio tanto geográficas como en la incorporación de nuevas tecnologías. Así lo expuso Ruth Fernández, jefa de proyectos de Felguera Construcciones Mecánicas (FMC) para el CERN, quien explicó ayer en la Escuela Politécnica de Gijón, en el marco de la conferencia del director del laboratorio europeo, Rolf-Dieter Heuer, que sin esa experiencia previa la empresa no habría podido acceder a nuevos mercados. «Aquel contacto supuso un cambio importante de mentalidad para la empresa», recuerda hoy.

C. Jiménez / La Nueva España

A la «vistosa etapa» que representó para una empresa de la trayectoria de Duro Felguera participar en la fabricación de componentes del gran acelerador de partículas que el laboratorio europeo tiene en Ginebra se sumaron nuevas colaboraciones en otros proyectos, en una relación que se prolonga en el tiempo y que les ha permitido dotarse de nuevos equipos y probar nuevos nichos de mercado. De hecho, Fernández señaló ha sido a partir del contacto con el CERN que la empresa optó por acceder al sello que le permite homologarse para el diseño y fabricación de equipos nucleares. «Y también participar en los proyectos más importantes que hay en el mundo» o en iniciativas de fusión nuclear, apuntó Fernández. «Esperamos seguir colaborando con el CERN», remarcó ante el gesto de aprobación del director del laboratorio. En el grupo empresarial asturiano consideran que esos trabajos en común les han permitido superarse en requisitos de calidad hasta el punto de haber llegado a fabricar hasta siete máquinas para el tratamiento del cáncer mediante terapia de protones, destinadas a República Checa, Estados Unidos y Polonia. De Felguera Construcciones Mecánicas han salido equipos de hasta nueve metros de altura y seis metros de ancho simulando en sus instalaciones asturianos la terapia de protones que recibirían después los pacientes. Los denominados «ciclotrones» son aceleradores de partículas con un funcionamiento similar al del CERN en Ginebra que le permite abarcar todos los campos de actividad que habitualmente cubre Duro Felguera: soldadura, mecanización, ensamblaje…

El director general de Industria, Isaac Pola, destacó el «satisfactorio retorno en suministros y servicios» que representan para la región las colaboraciones con el CERN. La Universidad de Oviedo participó también en las implementación de los equipos de medida del laboratorio europeo.

Además, las instalaciones de Ginebra acaban de recibir la visita de los alumnos del Instituto Padre Feijoo, que acudieron el pasado 12 de febrero acompañados del profesor Ángel Menéndez. Este desplazamiento formaba parte del viaje de estudios de los alumnos de Bachillerato del centro educativo que, como en años anteriores, realizaron su tradicional recorrido por el Centro Europeo de Investigación Nuclear.

De la presencia de asturianos en el CERN también dio cuenta Rolf-Dieter Heuer, durante su conferencia de ayer en el campus de Gijón, al referirse a la treintena de ex alumnos de la Politécnica que han pasado por las instalaciones de Ginebra. «Aunque estamos localizados fuera de las fronteras españolas, el CERN es vuestro laboratorio», apuntó en un guiño claro a la cantidad de universitarios asturianos que han vivido su primera experiencia profesional en el Centro de Investigación Nuclear. Además de firmar en el libro de honor de la Politécnica, Heuer tuvo oportunidad de visitar los laboratorios de Teoría de la Señal del campus gijonés.

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