“Queremos explorar si es posible que un animal esté en dos sitios a la vez”

El físico español Oriol Romero-Isart

El físico español Oriol Romero-Isart. Foto: Kike Para/ FBBVA.

El físico español intenta averiguar el límite en el que dejan de funcionar las incomprensibles leyes de la física cuántica, con las que una partícula puede estar en dos lugares al mismo tiempo.

En 2009, cuando tenía 28 años, el físico Oriol Romero-Isart propuso un experimento fascinante: intentar conseguir que una bolita de vidrio de 100 millonésimas de milímetro esté en dos lugares al mismo tiempo. Suena imposible, pero en el mundo de lo muy pequeño rigen las incomprensibles leyes de la física cuántica, con las que una partícula diminuta puede estar en dos sitios diferentes en un mismo momento, o ser roja y verde a la vez, o moverse simultáneamente hacia la izquierda y hacia la derecha.

El objetivo de Romero-Isart, nacido en Terrassa (Barcelona) en 1981, es explorar los límites en los que estas leyes dejan de funcionar y manda la física clásica, menos desasosegante. En una o dos décadas, opina, se podría llevar a cabo el mismo experimento en la frontera de la vida: con un virus. Y, después, con ositos de agua, unos animales microscópicos que viven en musgos y helechos. Lo que plantea, pues, es asombroso: intentar que un animal esté en dos lugares a la vez.

El propio Romero-Isart está prácticamente en dos sitios al mismo tiempo. En octubre se incorporará a la Universidad de Innsbruck (Austria) como catedrático de Física Cuántica, pero todavía es investigador en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica, en Garching (Alemania). Por su trabajo, acaba de ganar el premio Investigador Novel en Física Teórica de la Real Sociedad Española de Física y la Fundación BBVA. En Innsbruck dispondrá de 1,7 millones de euros para desarrollar sus propuestas en los próximos cinco años.

¿Qué ocurriría en esta sala si de repente rigieran las leyes cuánticas?

Las propiedades físicas de lo que vemos, como por ejemplo que aquí tenemos una botella de agua que está en un sitio y un vaso que tiene un cierto color, no están bien determinadas a niveles cuánticos. Si de repente rigieran las leyes de la física cuántica, podría pasar que la botella de agua en vez de estar a mi derecha, estuviera a mi derecha y a mi izquierda a la vez. Eso obviamente no lo podemos ver, porque la cuántica dice que cuando miremos un objeto, veremos que está o a la derecha o a la izquierda. Lo que sí podríamos ver, por el hecho de que está en ambos sitios a la vez, es algún tipo de signatura. Sería como cuando tiras dos piedras a un lago: se crean dos ondas y se ve una interferencia entre las dos. En cuántica tiraríamos una sola piedra al lago y veríamos dos ondas. Este fenómeno se denomina superposición. [..]

Vía Materia. Autor: Manuel Ansede.

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