Las células del embrión temprano luchan a muerte por formar parte del organismo

Izquierda: embrión temprano de ratón en el se ha generado un mosaico genético de dos poblaciones celulares, verdes y azules. Centro: tres días después, las células verdes, en las que se ha aumentado la proteína Myc, han ganado la batalla y eliminado a las azules. Derecha: Célula con más Myc (verde) engullendo a su vecina.

Izquierda: embrión temprano de ratón en el se ha generado un mosaico genético de dos poblaciones celulares, verdes y azules. Centro: tres días después, las células verdes, en las que se ha aumentado la proteína Myc, han ganado la batalla y eliminado a las azules. Derecha: Célula con más Myc (verde) engullendo a su vecina. Foto: CNIC.

Un trabajo publicado en Nature por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares demuestra la relevancia del fenómeno de la competición celular, descrito por españoles en 1975. Esto podría ser especialmente importante en organismos longevos como el ser humano, que deben mantener la funcionalidad de sus tejidos durante toda una larga vida.

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) han descubierto que en los primeros estadios embrionarios de los mamíferos las células se embarcan en una batalla por la supervivencia en la que parte de ellas, las menos activas, son eliminadas por sus hermanas. El trabajo se publica hoy en Nature.

Este fenómeno, denominado competición celular, se produce entre los días tres y siete de desarrollo en el ratón, durante los cuales el embrión “se convierte en un todos contra todos”, según explican Cristina Clavería, primera autora del trabajo, y Miguel Torres, director de la investigación y del Departamento de Desarrollo y Reparación Cardiovascular del CNIC.

“Gracias a ello el organismo en formación se optimiza durante el desarrollo, seleccionando las células teóricamente más aptas para soportar las funciones vitales durante toda la vida del nuevo individuo”, señala Clavería. Según los autores esto podría ser especialmente importante en organismos longevos como los humanos, que deben mantener la funcionalidad de sus tejidos durante toda una larga vida. [...]

Vía Agencia SINC.

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