De Cabueñes al mundo

Vista panorámica de las instalaciones del Parque Científico y Tecnológico de Cabueñes

Vista panorámica de las instalaciones del Parque Científico y Tecnológico de Cabueñes. Foto: Armando Álvarez

El Parque Tecnológico, con 1.076 millones facturados, es el nuevo motor económico de Gijón.

Gijón ha cambiado. El gran núcleo industrial de Asturias ha tenido que buscar alternativas tras la reconversión de los 90. El florecimiento del I+D+I (investigación, desarrollo e innovación), a la estela del boom de las nuevas tecnologías, ha sido el ancla de la ciudad con el desarrollo económico. La cuestión, en la década pasada, era crear un motor económico y laboral de la magnitud de las otrora poderosas industrias. La solución llegó en 2000: un inmenso solar adyacente a la Universidad Laboral se convirtió en la nueva referencia de la ciudad, el nuevo motor de Gijón. El 30 de octubre de 2000 se inauguraba el Parque Científico y Tecnológico.

Una década más tarde, las cifras son esclarecedoras del tenor que en la economía gijonesa ha adquirido el parque: las empresas asentadas en el complejo de Cabueñes facturaron en 2009 (las cifras de 2010 aún no han sido publicadas) 1.076 millones de euros, una cifra que adquiere aún más enjundia si se compara con el PIB total del Principado de Asturias: 23.000 millones de euros.

El PCTG huele a futuro. Estéticamente, al parque es un compendio de nuevos diseños arquitectónicos, con edificios realmente vanguardistas. Sin embargo, la esencia reside en el interior de los edificios. [...]

Vía La Voz de Asturias. Autor: Juan A. Galán

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