Autobuses híbridos

Autobuses híbridos

Autobuses híbridos

Cada vez más países de todo el mundo, incluida España, utilizan estos vehículos públicos, menos contaminantes que los convencionales. Los autobuses híbridos son una de las posibles soluciones para reducir la contaminación urbana. Así lo entienden al menos en localidades como Nueva York, Londres, Beijing, Barcelona o Madrid, que los han incorporado a sus flotas de transporte público. Multinacionales como General Motors y nuevas empresas especializadas en esta tecnología, como la compostelana Castrosúa, se disputan este mercado en auge. Sus defensores sostienen que reducen la contaminación, el ruido y el gasto en combustible frente a los convencionales, al combinar un motor de combustión convencional y un sistema de propulsión eléctrico. [...]

Ventajas de los autobuses híbridos

El aumento de los modelos híbridos se entiende gracias a sus diversas ventajas. Esta tecnología se adapta muy bien a los autobuses públicos urbanos, que tienen que hacer muchas paradas y aceleraciones y no necesitan alcanzar grandes velocidades. Además, siempre es más ecológico generalizar el uso del transporte público frente al coche privado, cualquiera que sea la tecnología.

Según los directivos del transporte urbano de Londres (TFL), los autobuses híbridos son más limpios, silenciosos y consumen menos combustible que los convencionales. Para llegar a esta conclusión, los expertos del TFL han realizado diversas pruebas: en concreto, reducen el consumo de combustible y las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en al menos un 30% comparados con los normales, así como de otros gases contaminantes, como los óxidos de nitrógeno y el monóxido de carbono. La disminución del ruido también es apreciable: hasta tres decibelios en la percepción de los niveles de sonido.

Un informe de la Universidad estadounidense de Purdue sugería en 2008 que la introducción de más autobuses híbridos con un combustible que tuviera el 20% de biodiésel (BD20) sería de gran ayuda para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y el consumo de petróleo.

En el caso del Tempus, sus impulsores señalan que es un modelo ideal para moverse por los cascos antiguos urbanos: menos ruido, menos contaminación y unas menores dimensiones que las de un autobús convencional (9,5 m x 2,4 m) para moverse por cualquier calle estrecha y con peatones. Además, con el rendimiento optimizado, es capaz de ahorrar hasta casi el 50% de combustible. [...]

Vía eCiencia

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.