Asturias coordina un proyecto de la UE para crear materiales basados en el grafeno

Representantes de las cuatro entidades (INCAR, Química del Nalón, Universidad de Leeds y Universidad de Wroclaw), junto al coodinador del proyecto, Marcos Granda (en el centro de la foto), ayer, en las instalaciones del INCAR.

Representantes de las cuatro entidades (INCAR, Química del Nalón, Universidad de Leeds y Universidad de Wroclaw), junto al coodinador del proyecto, Marcos Granda (en el centro de la foto), ayer, en las instalaciones del INCAR.

Asturias se convirtió ayer oficialmente en la sede de un proyecto internacional de investigación sobre el gran material del futuro, el todopoderoso grafeno. El asturiano Marcos Granda Ferreira, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) coordinará desde el Instituto Nacional del Carbón (INCAR) en La Corredoria, un estudio en el que intervienen las universidades de Leeds (Reino Unido) y Wroclaw (Polonia) y la empresa asturiana Química del Nalón. En líneas generales se trata de lograr determinados materiales compuestos basados en el grafeno a partir de derivados del carbón.

Eduardo García / La Nueva España

Del aceite de antraceno y el alquitrán al coque, y del coque al grafito y el grafeno. Parece sencillo, pero no lo es. El objetivo es conseguir un nuevo producto para dispositivos electrónicos aprovechando sus cualidades como disipador de calor.

El paso del coque al grafeno “es la clave de todo el proyecto”, explica Marcos Granda, y en ello se van a centrar los investigadores del grupo de Materiales Compuestos, en el INCAR, uno de los dos grupos que estudian el grafeno y sus asombrosas propiedades.

Entre ellas, señala Granda, su gran conductividad térmica y su enorme resistencia y flexibilidad. “Son unas propiedades mecánicas excepcionales, únicas”. Por eso cientos de grupos de investigación en el mundo trabajan en torno a este material de carbono, compuesto de una sola lámina de grafito. “Destripando” el grafito en busca de su misma esencia se logra un nanomaterial que multiplica sus propiedades.

“El proyecto representa un reto importante ya que permitirá la obtención de materiales grafénicos a precio competitivo, y al mismo tiempo la revalorización de productos derivados del carbón”, señalaba ayer el INCAR en un comunicado. El Instituto del Carbón es uno de los tres centros investigadores que tiene el CSIC en Asturias. También el más veterano.

La investigación cuenta con una financiación de la Unión Europea (UE) de casi dos millones de euros y durará tres años. Los fondos europeos garantizan su mantenimiento en época de graves restricciones para la I+D+i en España. La UE es sensible a lo que los promotores del proyecto califican de “prometedor potencial de comercialización”.

Los cuatro socios llevan trabajando desde el pasado julio. “Ya nos conocemos de otros proyectos y esta colaboración siempre ha funcionado muy bien”, dice Marcos Granda.

El origen primario del grafeno es el carbón. Transformar los líquidos derivados de ese carbón, por ejemplo los aceites de antraceno y los alquitranes, en grafeno supone “pasar de materiales pobres a un material de altísimo poder añadido”.

Lo que ayer se celebró durante toda la mañana en el INCAR fue “la reunión de lanzamiento del proyecto”, denominado “Coal liquid-based high crystalline carbons for the synthesis of graphene-based composites” (La Unión Europea paga, así que elige idioma).

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