Azulejos biológicos

Azulejo biológico

Azulejo biológico. Foto: Instituto Fraunhofer de Mecánica de los Materiales (IWMH).

Con la llegada del frío no hay nada mejor que buscar cobijo en el calor del hogar, pero muchos se sorprenderían si supiesen que más de la mitad del calor de una casa escapa por los muros y el techo del edificio.

El aislamiento de los edificios permite conservar el calor en el interior y el frío fuera durante el invierno, justo al contrario que en verano. Un edificio con un aislamiento adecuado permite ahorrar dinero en la factura de la calefacción al evitar que escape el calor y por tanto no sea necesario tener la caldera encendida tanto tiempo para mantener la misma temperatura. Para muchos hasta ahí llega el conocimiento que poseen sobre el aislamiento de edificios.

En consonancia con la estrategia europea destinada a reducir el consumo energético primario anual en un 20 % para 2020, investigadores del Instituto Fraunhofer de Mecánica de los Materiales (IWMH) han creado un azulejo orgánico innovador. Estos azulejos poseen una mayor eficiencia que los cerámicos en lo que se refiere a recursos y permiten desarrollar nuevos diseños creativos. Los bioplásticos compuestos por ácido poliláctico (PLA) son cada vez más resistentes al calor y ya se pueden emplear en procesos de relleno a alta temperatura también en la industria de la alimentación.

Pero, ¿qué los convierte en un producto biológico? Los azulejos están compuestos de una mezcla epoxi de aceite de linaza, distintas fibras naturales y una tierra de diatomeas, un material procedente de diatomeas fosilizadas. Los sistemas de azulejos basados en medios biológicos como los diseñados por el IWMH, sito en Halle (Alemania), son más respetuosos con el medio ambiente, más ligeros y, en función de las propiedades de los materiales empleados en su fabricación y las del propio proceso de fabricación, más eficientes desde el punto de vista de los recursos y la energía que los materiales cerámicos convencionales. «El compuesto no es tan duro como el vidrio ni quebradizo como los epoxi convencionales sino flexible y maleable. Estas características permiten que sea más fácil trabajar con ellos», según explicó Andreas Krombholz, científico de la división de compuestos naturales del IWMH, en relación a las ventajas adicionales de este material. Permite además adoptar nuevos enfoques arquitectónicos. Durante el proceso de moldeo se les puede dar la forma que precise el cliente, por ejemplo en forma de cuadrados, triángulos o círculos. [...]

Vía CORDIS.

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