Casi 120 investigadores ocuparán este año el nuevo edificio del campus de Barredo

La entrada del edificio de investigación del campus de Mieres

La entrada del edificio de investigación del campus de Mieres. Foto: Fernando Geijo

El inmueble alojará el Centro Europeo de Soft Computing en dos plantas y otras tantas irán para el Indurot y el Instituto Cantábrico de Biodiversidad.

El nuevo edificio científico del campus de Barredo acogerá en su interior el trabajo de más de un centenar de investigadores durante este año. Concretamente serán cerca de 120 personas integradas en los equipos del Centro Europeo de Soft Computing, el Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (Indurot) de la Universidad de Oviedo y el Instituto Cantábrico de Biodiversidad (ICAB).

Los dos primeros ya han comenzado el desembarco en el nuevo edificio y han aprovechado las vacaciones de Navidad para realizar el traslado de sus instalaciones desde el edificio científico-tecnológico del campus, donde hasta ahora estaban ejerciendo su labor. Un poco más tardará el ICAB, cuyos investigadores se encuentran en la actualidad en las dependencias del área de Ecología del edificio de Biología de Organismos y Sistemas, en el campus ovetense del Cristo. En su caso, el traslado se producirá esta primavera, después de que el Principado haya concluido ya las obras de adecuación de la quinta planta -que será ocupada por el ICAB- y a la espera de adquirir el equipamiento necesario. Al respecto, el Consejo de Gobierno del Principado de Asturias aprobó en su sesión del pasado miércoles un convenio para el desarrollo de las instalaciones en Mieres donde se hablaba de una Unidad Mixta de Investigación en Recursos Naturales y Biodiversidad de la Cordillera Cantábrica. En el convenio también se aludía a la colaboración entre la Agencia Estatal del Consejo Superior de Investigaciones Científica (CSIC), la Universidad de Oviedo y el Principado de Asturias, que darían como resultado la creación de este instituto. En principio, el ICAB contaría con el trabajo de unos treinta investigadores, aunque el número se podría ampliar una vez que el centro esté más asentado.

El centro europeo de Soft Computing tiene una cartera de 41 investigadores y ocupará dos plantas del nuevo edificio. Sus áreas de investigación se dividen en cinco apartados: aplicaciones de lógica fuzzy y algoritmos evolutivos; análisis inteligente de datos y modelos gráficos; computación cognitiva, computación con percepciones; fundamentos del soft computing y sistemas inteligentes colaborativos. Estos programas cuentan con una media de diez investigadores cada uno.

Por su parte, el Indurot, que ocupará otra de las plantas del nuevo edificio, tiene una plantilla de 49 investigadores, divididos entre profesores, personal contratado, personal becario y becarios de colaboración. Además de estos trabajadores, también colaboran casi una treintena de especialistas y profesores universitarios.

El edificio de investigación del campus de Barredo también acogerá en su interior otros servicios, que facilitarán la llegada de nuevos investigadores. Así, está prevista la ubicarán de los servicios científico-técnicos de la Universidad de Oviedo, un centro de supercomputación del Principado, el vicerrectorado de Investigación, un vivero de empresas y un centro de experimental de contenidos digitales.

Vía: La Nueva España

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