Ciencia ‘de película’

Decía Michael Crichton que los dinosaurios nos fascinan porque tienen todas las características de las criaturas mitológicas, como los dragones, con la diferencia de que ellos verdaderamente existieron y caminaron sobre la misma Tierra que ahora dominamos nosotros. El escritor norteamericano entendió mejor que nadie el poder de seducción de estos monstruos reales, y gracias a la adaptación cinematográfica que hizo Steven Spielberg de su Parque Jurásico, impulsó la popularidad de la Paleontología hasta límites insospechados. [...]

El Mundo. Autor: Pablo Jáuregui.

Más allá de su capacidad para ayudarnos a olvidar nuestras miserias cotidianas durante un par de horas, la dinomanía desatada por Parque jurásico es el ejemplo perfecto de cómo las ficciones cinematográficas pueden inspirar y apoyar a la ciencia. De hecho, el paleontólogo español Luis Alcalá relataba la semana pasada a este periódico cómo el número de alumnos de su campo en Estados Unidos se multiplicó por cuatro en los años posteriores a la primera película. Y nuestro país tampoco ha sido ajeno a esta fiebre jurásica: antes del estreno del filme sólo se había encontrado un ejemplar de dinosaurio en España, pero desde entonces las excavaciones se han multiplicado, desenterrando decenas de nuevas especies, entre ellas la del mayor gigante de Europa, el Turiasaurus riodevensis, hallado en Teruel.

Además, esta saga cinematográfica no sólo ha dado un impulso a la financiación de nuevas investigaciones en este campo, sino que también ha abierto el camino a una industria floreciente de turismo científico-cultural, cuyo mejor ejemplo es el parque temático Dinópolis, construido en el entorno de los yacimientos turolenses que se han convertido en una de las grandes joyas de la paleontología europea. No es de extrañar, por tanto, que el propio Luis Alcalá, director de este proyecto, confiese que los paleontólogos deberían hacerle un monumento a Steven Spielberg. Hay veces que la imaginación y la fantasía se convierten en los mejores aliados de la razón y la ciencia.

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