Científicos asturianos diseñan un sensor para el diagnóstico precoz de la celiaquía

Parte del equipo del profesor Costa. De izquierda a derecha, Daniel Martín, Isabel Álvarez, María Teresa Fernández Abedul, Raquel García, Agustín Costa, Lucía Blanco, Estefanía Núñez, Carmen Blanco y Estefanía Costa. Foto: LNE

Parte del equipo del profesor Costa. De izquierda a derecha, Daniel Martín, Isabel Álvarez, María Teresa Fernández Abedul, Raquel García, Agustín Costa, Lucía Blanco, Estefanía Núñez, Carmen Blanco y Estefanía Costa. Foto: LNE

Detectar la celiaquía (intolerancia al gluten) de forma precoz a partir del análisis de una gota de sangre. Ésta es la puerta que acaba de abrir un grupo de investigadores de la Universidad de Oviedo, liderado por el catedrático de Química Analítica Agustín Costa. El equipo ha desarrollado el primer inmunosensor para lograr un diagnóstico temprano de la enfermedad celiaca. Pionero a nivel mundial -según sus artífices-, el chip permite identificar, a partir del análisis de una o dos gotas de sangre, los dos biomarcadores que determinan la presencia de una patología que causa severos trastornos digestivos.

Pablo Álvarez / La Nueva España

¿Cuáles son las ventajas derivadas de un diagnóstico temprano de la celiaquía? El profesor Costa subraya que, ante todo, «una mejora sustancial de la calidad de vida de estos enfermos», los cuales «en muchos casos sufren graves problemas digestivos durante años sin conocer exactamente su origen». Asimismo, el análisis se caracteriza por su simplicidad, evita procedimientos invasivos e incómodos para el paciente y supone un sustancial ahorro de costes.

La calidad del trabajo de los investigadores asturianos ha quedado refrendada con su publicación en varias de las más prestigiosas revistas internacionales de la especialidad, en particular en «Biosensors and Bioelectronics» y «Sensors and Actuators». «Dentro del chip hay varios elementos patentados, en concreto las nanoestructuras», explica Agustín Costa. El catedrático enfatiza que las posibilidades de comercialización del inmunosensor son «máximas». De cumplirse estos pronósticos optimistas, la Universidad de Oviedo podría obtener unos beneficios económicos notables, añade. Las estadísticas más conservadoras señalan que alrededor del 1 por ciento de la población española padece la enfermedad celiaca, y que un alto porcentaje de los afectados no está diagnosticado.

El chip de análisis químico fue concebido, en un principio, con la idea de que el test se realizara en neonatos con el fin de tener confirmada la presencia de la enfermedad desde el primer momento. La tesis de Marta Pereira da Silva, estudiante de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Oporto, fue dirigida por el profesor Costa en Oviedo y ha sido una de las bases del trabajo. El inmunosensor ha sido promovido y apoyado por el servicio de Inmunología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y por la empresa Health Sens, creada en septiembre de 2009, fruto de la colaboración entre la Universidad y el HUCA.

Bajo la dirección de Agustín Costa, ya han visto la luz varios biosensores: uno diseñado para la medición de la glucosa; otro para la determinación de la presencia de alcohol (en sangre o en otros fluidos); otro para la localización de plomo en sangre; y otro para el diagnóstico precoz del cáncer de próstata (a través de la identificación de alteraciones de la proteína PSA). El grupo está trabajando en el diseño de un detector de mercurio en sangre y en otro para el diagnóstico precoz del alzhéimer.

Esta entrada fue publicada en Biosanitario, Calidad de vida y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.