Cómo se reconstruye el cerebro de un genio de la música

Pat Martino es uno de esos pocos músicos capaces de inventar su propia forma de interpretar. Comenzó a tocar profesionalmente en Nueva York a los 15 años y a los 20 ya era reconocido como una figura del jazz. Durante mucho tiempo actuó junto a algunos de los principales músicos en EEUU, hasta que en 1976, cuando tenía 32 años, comenzaron los dolores de cabeza.

A medida que los dolores se hacían más intensos, su carrera empezó a verse afectada. Aparecieron los síntomas psiquiátricos como las obsesiones y la depresión, además de ataques de epilepsia y los intentos de suicidio. En 1980, un ataque más intenso le dejó hospitalizado y los médicos descubrieron en un escáner que tenía una malformación en los vasos sanguíneos de su cerebro. Aquella malformación en el lóbulo temporal, que le había acompañado desde el nacimiento, era una pequeña bomba de relojería que había empezado a sangrar y acabaría con su vida si los médicos no hacían nada.

Así que actuaron.

En la operación, los neurocirujanos retiraron un 70% de su lóbulo temporal izquierdo y el resultado fue devastador. En la siguiente imagen puedes ver una resonancia magnética que muestra la parte del cerebro que le quitaron a Martino, con consecuencias dramáticas en su vida.

Aunque se acabaron los ataques y no presentó síntomas de afasia (problemas para expresarse verbalmente), la operación ocasionó a Martino un cuadro de amnesia profunda: no recordaba a su familia ni a su entorno y ni siquiera sabía quién era. Y lo que podía resultar igual de doloroso: sus capacidades musicales habían desaparecido.

Como cuenta NeuroSkeptic, durante los siguientes años Martino emprendió una meticulosa tarea de autorreconstrucción. Ayudado por su padre, comenzó a intentar recordar su pasado, con ayuda de fotografías, encuentros con sus amigos músicos y escuchando sus propios discos. Para ayudarse, utilizó un pequeño ordenador Macintosh de la época, con un programa que le sirvió para recuperar el sentido de la música.

En 1987, y después de diez años desaparecido de escena, Pat Martino publicó un disco de jazz titulado “The Return” (El Retorno). Desde entonces ha publicado otros 20 álbumes y sigue en activo. Un equipo de científicos acaba de publicar una revisión de su caso y de su increíble recuperación, que consideran una extraordinaria muestra de la plasticidad que tiene nuestro cerebro.

En el año 2007 un nuevo escáner cerebral reveló que el cerebro de Martino se había reorganizado para recuperar las habilidades musicales y los científicos creen que el hecho de que no se tratara de un aneurisma al uso ayudó a su recuperación. El hecho de tener una pequeña malformación tumoral de nacimiento contribuyó, según especula Paul Broks – neurocientífico autor de un documental sobre Martino – a que algunas de las funciones típicamente localizadas en el lóbulo temporal izquierdo se hubieran desarrollado en el derecho. Aún así, la fuerza de voluntad y la determinación de Martino fueron fundamentales para que su cerebro reaprendiera y se reconstruyera tras la operación. Un caso que nos hace replantearnos por qué somos lo que somos. [...]

Vía Neurolab. Autor: Antonio Martínez Ron.

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