Diez ejemplos de la ciencia y la tecnología española

Bernat Ollé. 34 años. Este ingeniero químico por la Universidad Rovira i Virgili y premio Dow, ha fundado la empresa Vedanta Biosciences. Con ella está desarrollando un tipo de fármacos que interactúan sobre el cuerpo humano como un ecosistema. En sus propias palabras: “Una nueva clase de medicamentos que no existe hoy en día”. Nueve de cada diez células que forman nuestro organismo pertenecen a microbios que habitan en nuestra piel, boca, intestinos, etc. por lo que esto puede suponer una revolución en la formar de tratar muchas enfermedades. “En lugar de centrarse en una diana terapéutica, como los medicamentos convencionales, lo hacen sobre una multitud de dianas”, explica.

Ollé resume sus prometedoras aplicaciones: “El primer medicamento que estamos desarrollando es para tratar la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, pero a largo plazo es posible que podamos aplicar este concepto para luchar contra enfermedades como las infecciones hospitalarias, la artritis reumatoide, las alergias alimentarias, el asma, las diabetes de tipo 1 y 2, la obesidad o el síndrome metabólico”.

Karen Márquez. 33 años. Karen Márquez, licenciada en periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, está decidida a dar solución a uno de los retos de la educación: articular una oferta personalizada centrada en la educación infantil aprovechando las ventajas de las nuevas tecnologías. Con esta idea ha creado Infantium, una plataforma que, en sus propias palabras “personaliza el aprendizaje de cada alumno, en función de muchos parámetros, desde sus capacidades, ritmo, intereses, etc. y con esta información le propone nuevos contenidos de forma personalizada”.

La revista MIT Technology Review ha destacado que “Márquez quiere llevar al mundo de la educación infantil una revolución como las que supusieron Amazon para el comercio y Google para la publicidad”. Su proyecto aprovecha las técnicas del ‘Big Data’ para ello. Ya ha logrado 100.000 euros de inversores privados, ha conseguido la atención y el apoyo de Microsoft y colabora con instituciones como la Universidad de Barcelona y la Universidad de Londres.

“La educación ha sido hasta ahora muy tradicional”, explica. Y eso es lo que quiere cambiar: “El 85% de la estructura cerebral que vamos a usar en nuestra vida se crea a los cinco años. Lo que pasa en los primeros años de vida es fundamental”. “No todos aprendemos igual y al final muchos de los problemas que acaban degenerando en fracaso escolar son por este motivo”, explica. [...]

Vía Público. Autor: Christian González.

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