Diseños que ahorran

Asistentes a una jornada sobre diseño industrial en la Fundación Prodintec

Asistentes a una jornada sobre diseño industrial en la Fundación Prodintec.

Prodintec lidera un proyecto para el desarrollo de productos más sostenibles desde el punto de vista ambiental y económico.

La realización de un buen diseño que implique criterios de sostenibilidad ambiental puede tener una repercusión de hasta el 70% por ciento sobre el coste total de desarrollo de un producto. Un proyecto liderado por la Fundación Prodintec, con el apoyo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y otros centros tecnológicos de todo el país, reúne todos los beneficios que tiene para las empresas la concepción de sus productos, procesos y servicios desde un punto de vista sostenible.

El coordinador de esta iniciativa (denominada «Sostemp» -Sostenibilidad Aplicada al Diseño Industrial y la Competitividad-), David Santos, explicó que la utilización de herramientas como el análisis del ciclo de vida, el «ecopackaging» y el desarrollo de una producción más limpia, generando menos residuos, emisiones y vertidos tiene una implicación directa sobre el proceso productivo y su coste final. El presupuesto total del proyecto rondaba los 200.000 euros. En el mismo han participado una treintena de empresas de todo el país, con la colaboración del Instituto Andaluza de Tecnología, el Instituto de Ingeniería y Tecnología de Cantabria, el Centro Tecnológico AITIIP de Zaragoza, el Centro de Automatización, Robótica y Tecnologías de la Fabricación de Valladolid y el Centro Tecnológico LEITAT de Tarrasa. En Asturias se han llevado a cabo cinco proyectos piloto en las instalaciones de Altabox, Eolo Sport Industrias (desarrollado en colaboración con la Universidad de Oviedo), INVISER (Ingeniería de Vibración y Servicios), Talleres Ramón Castro e Ingenium S.L.

Rubén Sánchez Lamas, responsable técnico del proyecto, sostiene que aplicación de una metodología sostenible en el proceso de diseño influye en el 70% de los costes de producción. «Si se logra reducción ese impacto, repercute sobre el precio final del producto», subraya el técnico de la Fundación Prodintec. Además de la implicación económica del compromiso ambiental, las empresas logran una mayor satisfacción del cliente.

«El objetivo final era impulsar y crear una cultura de sostenibilidad en las compañías, tanto económica, como social y ambientalmente», apunta David Santos.

Un cincuenta por ciento del coste de las inversiones realizadas por las empresas en este proyecto estaban subvencionadas. Tras el proyecto piloto, todas las firmas participantes han asumido como propios los criterios de «una producción más limpia» bien sea a través de un consumo energético menor, una reducción de las emisiones o vertidos o desarrollando productos y servicios «ambientalmente más respetuosos».

Vía La Nueva España

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