El inesperado éxito de Raspberry Pi

Raspberry Pi

Raspberry Pi.

La británica Raspberry Pi se vende por US$25, cuenta con una legión de entusiastas y ahora tiene en la mira a América Latina.

A un año y medio de su lanzamiento decidí recorrer su historia y futuro charlando con Eben Upton, uno de sus fundadores y actual director ejecutivo de Raspberry Pi.

Detrás de cada nuevo concepto tecnológico hay una idea sencilla. ¿Cuál era la idea detrás de Raspberry Pi?, le pregunto a Upton.

“Educación”, responde sin dudarlo. “La idea era que no estamos produciendo suficientes ingenieros en computación en este país o en el planeta. Todos son o muy grandes o muy… hombres”, se ríe. “Así que pensamos que podíamos crear un nuevo dispositivo que produciera una nueva generación de entusiastas de programación”.

Esa idea ha sido repetida por varios expertos en la industria tecnológica que aseguran que la era digital está produciendo generaciones que “descargan” programas, pero que no los escriben.

La Pi -como se le conoce afectuosamente- es una computadora de una sola placa o tarjeta (ver especificaciones técnicas a la derecha) con un sistema operativo basado en Linux que puede cambiarse por otra distribución del software de código abierto.

“Hasta poco antes del lanzamiento pensábamos que venderíamos unas mil unidades; ese era el tamaño de nuestra ambición”, confiesa Upton y agrega: “Pero justo antes de lanzarla empezamos a sospechar que nos quedaríamos cortos y que habría más demanda de la que esperábamos”.

El mayor problema para la organización era que no estaban preparados para una gran demanda, ni tenían la capacidad para fabricar decenas de miles de unidades en poco tiempo.

“Somos una organización de beneficencia, no tenemos mucho dinero. No podemos conseguir inversión privada, ni salir a la bolsa de valores”, afirma. Entonces ¿cómo resolvieron el dilema? “Cambiamos el modelo de operación y nos convertimos en una empresa que otorga licencias para usar su creación”.

Así con socios a bordo, el proyecto pudo recibir las buenas noticias: 100.000 unidades vendidas en el primer día de lanzamiento, más de un millón hasta la fecha. Curiosamente, cuenta el fundador, 70% de las ventas se han dado fuera del Reino Unido, principalmente en Estados Unidos.

¿Y América Latina?

El equipo de la Pi sabe que hay gente en Latinoamérica experimentando con su computadora (un robot que sirve café en Venezuela, otro que lanza tuits automáticos en México, entre otros) pero creen que aún hay mucho camino por recorrer. [...]

Vía BBC Mundo. Autor: David Cuen.

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