El pelet que ‘calentará’ la industria

Fabricación de pelets industriales

Fabricación de pelets industriales.

144 Toneladas del biocombustible pionero en España se probarán en la central de La Pereda de cara a su comercialización en 2013.

Castaño, pino y hasta cascarillas de cacao se juntan con otras biomasas y subproductos en el proyecto ‘Pelet in’, que coordina la Fundación Asturiana de la Energía (Faen), para obtener un nuevo tipo de pelet industrial, «absolutamente innovador en España», que alimente calderas de centrales eléctricas o en otras instalaciones, de cara a su comercialización a partir del año 2013. De forma «inminente», con 144 toneladas de este novedoso pelet ya producidas por la empresa Pellets Asturias, se probará a nutrir la central de La Pereda. En total, hay prevista producción de mil toneladas para el proyecto. A favor de este combustible alternativo consolidado en otros países de Europa, juegan factores económicos – con ahorros de hasta el 50% sobre el gasóleo- y ambientales, entre otros.

‘Pelet in’ es fruto de la colaboración público-privada, ya que, junto a la Faen, intervienen Hunosa, el Instituto Nacional del Carbón (Incar) y la empresa Pellets Asturias SL. Está financiado parcialmente por el Ministerio de Ciencia e Innovación (subprograma ‘Innpacto’), mediante fondos europeos Feder y propios.

Según informan fuentes de la Fundación Asturiana de la Energía, este pelet industrial supondrá una solución para las instalaciones en funcionamiento «que vayan a utilizar biomasa sin necesidad de efectuar grandes inversiones», para aquellas «que quieran asegurar el suministro de su biocombustible en condiciones homogéneas y específicas » y para las instalaciones «que necesiten disponer de biomasas no autóctonas».

La elaboración de un pelet específicamente dirigido al mercado industrial constituye un proceso «totalmente innovador en España», dado que el pelet, hasta ahora, ha sido un combustible enfocado principalmente hacia la edificación, constatan desde la Faen. En otros países de la Unión Europea, como Suecia, Bélgica, Holanda, Dinamarca y Gran Bretaña, existen experiencias previas en utilizar el pelet como combustible en grandes calderas, sobre todo, en centrales eléctricas.

El pelet industrial tiene «características energéticas inferiores» al utilizado en el sector de la edificación, pero también menor coste
económico como combustible y ambiental, ya que genera menos gases de efecto invernadero, según aseguran desde la Faen. El nivel de ahorro económico que se consigue con el pelet para la industria variará e irá en función del precio, «continuamente variable», del combustible que se sustituya. Actualmente, los combustibles más empleados en la industria son gasóleo, gas natural, y si se incluye la generación de electricidad, el carbón. Por ejemplo, considerando los costes actuales del gasóleo y el pelet, se pueden conseguir ahorros superiores al 50%.

Con estas ventajas, las investigaciones en este campo avalan el uso del producto, bajo unas óptimas condiciones de calidad, en calderas industriales. El proyecto consta de varias partes. De un lado, está la caracterización en laboratorio de diferentes materias primas y el análisis de combustibilidad y de las propiedades reactivas. Aunque esta fase se encuentra en estado «muy avanzado », según informan desde Faen, aún no ha finalizado. Las materias primas con que se trabaja son biomasas como residuos forestales de diferentes especies como pino, castaño o eucalipto, así como subproductos industriales como la cascarilla de cacao.

Además, se están fabricando a escala semipiloto varios pelets con diferentes composiciones, a partir de la mezcla de diferentes biomasas y aditivos, «hasta conseguir la composición definitiva que mejor cumpla con los requerimientos establecidos», explican desde la Fundación Asturiana de la Energía. Estas pruebas semipiloto se efectúan en una peletizadora a escala en los laboratorios del Instituto del Carbón (INCAR). Se elaboran pelets a partir de diferentes biomasas y mezclas de ellas con el fin de obtener un producto que cumpla con los criterios de calidad establecidos y que resulte competitivo económicamente. Además, se analizan las características de ese palet semipiloto probando a variar parámetros de fabricación como «la temperatura de la matriz y la humedad en la peletización» para optimizar estos factores ya en la planta de fabricación industrial, agregan desde la coordinación del proyecto.

Con el fin de buscar una solución para una implementación «lo más generalizada posible», ‘Pelet In’ también investiga la producción de pelets industriales a partir de biomasas torrefactadas. De esta parte se ocupa el Instituto Nacional del Carbón. La torrefacción de biomasa es un proceso por el que ésta se somete a temperaturas moderadas, sin aire, con lo que se consigue aumentar su densidad y poder calorífico, a la vez que reducir el contenido en humedad de la biomasa. De este modo, el combustible se densifica energéticamente aún más y se estabiliza, «lo quemejora su manejo y almacenamiento y reduce los costes de transporte», explican desde la Fundación Asturiana de la Energía.

Luego está la fase de fabricación, a escala industrial, en la planta de la empresa Pellets Asturias SL. Se realizará en cuatro campañas, «·efectuando los correspondientes ajustes a la cadena de producción para conseguir un pelet con las características necesarias», puntualizan las mismas fuentes. El pelet fabricado se utilizará inicialmente en la central eléctrica de La Pereda, propiedad de la empresa Hunosa, donde se probará, de forma controlada, a través de la tecnología de co-combustión con carbón. Las primeras pruebas se realizarán con caudales de pelets entre tres, seis y nueve toneladas métricas por hora (t/h) durante 48 horas, mientras que la última prueba de co-combustión será de larga duración y se esperan alcanzar caudales de entre 12 y 15 toneladas métricas por hora, lo que equivale a un 25% en peso del combustible habitual de la planta.

Ya se han fabricado 144 toneladas que se van a utilizar demanera inminente en la Pereda. La producción que hay prevista para el desarrollo del proyecto es, inicialmente, demil toneladas. Paralelamente, desde el proyecto ‘Pelet in’ se llevan a cabo estudios de mercado para conocer las posibilidades de penetración de este producto en los mercados nacional y europeo.

Vía Canal Innova. Autora: Rosa Valle.

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