El primer horno cerámico de Faro

Los arqueólogos localizan una estructura donde se cocían ya en la Edad Media las piezas de barro, la más antigua hallada en Asturias.

Había indicios de la antigüedad de la cerámica de Faro, ahora el reciente hallazgo de un horno de época medieval en la zona del Cantu del Rey afianza esa tesis al demostrar la existencia de una potente industria cerámica en Faro desde la Edad Media.

El hallazgo de un recinto para la cocción de cerámica, localizado por el equipo del arqueólogo Alfonso Fanjul durante la realización de diversos sondeos en el yacimiento del Cantu del Rey, supone la localización del primer horno medieval de cerámica descubierto hasta el momento en Asturias.

Durante las excavaciones se ha podido documentar la presencia de abundantes carbones en la cámara de combustión de la estructura de cocción, lo que, según el responsable de los trabajos, permitirá fechar mediante el carbono 14 el momento en el que fue utilizado. Aunque es pronto para aventurar una datación, los restos de cerámica de tipo peine que se encontraron en el interior de la estructura parecen constatar una antigüedad que podría ser anterior al siglo XII.

Los fragmentos de cerámica hallados atestiguan que se trata de piezas de alfarería medieval, lo que junto con los restos de carbón permitiría datar con exactitud los materiales. Para Alfonso Fanjul, el hallazgo es importante, porque va a permitir conocer con exactitud la cerámica medieval asturiana, hasta ahora ausente en la arqueología de Asturias, «lo que impedía dar cronologías a muchas piezas y estructuras que aparecían en excavaciones urbanas de diferentes ciudades de la región».

Fanjul cree que la tosquedad de los fragmentos de cerámica hallados apunta a cronologías antiguas dentro de la Edad Media, pero afirma que es aventurado hablar de fechas hasta no conocer los resultados de los análisis de carbono 14.

Al hilo de las dataciones, también se han tomado muestras de polen que, a su juicio, «van a permitir conocer el paisaje que tenía Oviedo en la Edad Media».

El horno localizado en Faro es de pequeño tamaño y estaba construido en un terreno pendiente. La boca por la que se introducían la leña y las piezas de cerámica era lo único que quedaba a la vista, al encontrarse toda la estructura tapada con una capa de cerámica y una cubierta vegetal. [...]

Vía La Nueva España. Autor/a: M. S. Marqués.

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