El secreto español de Wikileaks

Plasma amarillo

Plasma amarillo

Un misterioso laboratorio de plasma.

Las filtraciones de Wikileaks revelaban los tres puntos considerados estratégicos por los estadounidenses en nuestro país. Dos de los emplazamientos, el gasoducto hispano-argelino y el estrecho de Gibraltar, no pillaron a nadie por sorpresa; pero el tercero, en cambio, sí. Se trataba de la planta barcelonesa de una empresa del ramo sanitario llamada Laboratorios Grifols.

¿Qué hacía que esa compañía fuera tan interesante para los estadounidenses? Eso fue lo que nos propusimos averiguar. Tras contactar con el Instituto –que ha colaborado entregando abundante documentación– y después de leer la historia de la compañía, así como sus logros tecnológicos, todo comenzó a cuadrar. Grifols, una empresa del Ibex 35, se define como primera compañía en Europa en el mercado de hemoderivados, y una de las cinco primeras del mundo. Nacida en Cataluña en la década de 1940, pronto se orientó hacia las áreas de la hematología y la hemoterapia. En 2009, facturó 913 millones de euros, y tiene filiales en 22 países.

El motivo por el que Washington está interesado en la empresa catalana, ese “oro” científico reclamado, es la inmunoglobulina de uso intravenoso, un producto que se deriva del tratamiento del plasma sanguíneo. En 1949, el doctor Grifols desarrolló la plasmaféresis, método de referencia para la obtención de plasma en todo el mundo. Dicho método consiste básicamente en que el donante haga pasar toda su sangre a través de una máquina que filtra el plasma (con sus valiosas proteínas incluidas) y retorna al cuerpo del donante los glóbulos blancos, los rojos y las plaquetas. Poco tiempo después, el donante recupera de forma natural el plasma perdido simplemente rehidratándose.

De este modo, Grifols consigue el plasma que necesita para su trabajo. Una vez llega a la planta de Parets del Vallès el plasma congelado, los técnicos van fraccionándolo y purificándolo, para obtener por decantación los distintos hemoderivados que Grifols comercializa. [...]

Si esta curiosa historia del logro tecnológico alcanzado por una empresa nacional no basta para explicar la importancia estratégica que para la nación más poderosa del planeta tiene el Instituto Grifols, basta añadir otro dato. En la otra planta, la de Los Ángeles, se procesa el plasma que un buen número de hospitales estadounidense utiliza en las transfusiones a sus pacientes nacionales. Y no solamente civiles: también es allí donde se preparan el plasma y resto de hemoderivados que utilizan los hospitales de campaña de su Ejército… Queda bastante más claro ahora, ¿verdad? [...]

Vía: Quo

Esta entrada fue publicada en Biosanitario, Calidad de vida y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.