Fina moda hecha de basura

Las bolsas plásticas lavadas se secan al aire libre en el patio principal del Centro de Reciclaje

Las bolsas plásticas lavadas se secan al aire libre en el patio principal del Centro de Reciclaje. Foto: GAFREH.

Una iniciativa para mujeres combina la protección medioambiental con el empoderamiento de las mujeres en Burkina Faso, creando moda de bolsas de plástico usadas. El sueldo les permite mejorar sus condiciones de vida.

Mary Robinson lo dijo en serio: “Tenemos que cambiar la forma en que hablamos sobre el cambio climático”, señaló la ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Sudáfrica en noviembre de 2012. Robinson tiene una idea muy clara: “Cuando se trata del cambio climático, tenemos que poner al ser humano en el centro de nuestra atención, y esto significa que las mujeres tienen que estar en el centro de la discusión y la acción”.

Durante mucho tiempo, la ayuda al desarrollo fue destinada principalmente a los hombres, por ser considerados los administradores de los ingresos familiares. Sin embargo, solamente hace pocos años quedó claro que esto fue un error. Hoy, las agencias de ayuda están cambiando su enfoque. Las Naciones Unidas calculan que el 70 por ciento de las personas más pobres en el mundo son mujeres. Por otro lado, los estudios demuestran que cuando las mujeres tienen ingresos propios, por lo menos el 80 por ciento de éstos son invertidos en lograr un futuro mejor para las mujeres, sus hijos y su comunidad. [...]

El proyecto de reciclaje de bolsas plásticas fue fundado el 4 de marzo de 2003, con solamente seis mujeres empleadas a tiempo completo. A finales de 2003 ya trabajaban en él 18 mujeres, y hoy ya son 85.

Ellas lavan a fondo las bolsas plásticas recogidas y luego cortan las láminas en tiras finas. Finalmente, en un telar, estos hilos de plástico se convierten en una especie de tela firme. Esta tela es apta para hacer carteras. La otra opción es tejer o hacer crochet con los hilos. Casi siempre, las mujeres trabajan al aire libre sentadas en el patio del centro. Hábilmente hacen fruteros coloridos de crochet o pendientes en forma de gotas de color rosa. Sin embargo, la ropa tejida es la que tiene un toque muy fino, como por ejemplo, un conjunto de una falda negra estrecha con su blazer, las telas con estampados clásicos y coloridos y bolsas de mano en las formas clásicas. El negro domina en los diseños por la sencilla razón de que en Burkina Faso las bolsas de plástico son negras. [...]

Vía Deutsche Welle. Autora: Laura Hennemann.

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