Ingenieras contra la brecha de género

Cuando se incorporó la primera mujer calderera a la plantilla de Duro Felguera no existían vestuarios femeninos; tuvieron que ponerla en la caseta del guardia de seguridad. Los hombres de la plantilla hablaban entonces de «los ingenieros y las chavalinas». Susana Montes, subdirectora de Estudiantes de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, celebra que se haya roto esa segregación entre hombres y mujeres en el mundo laboral, aunque piensa que quedan algunos pasos por dar.

La celebración, ayer, del segundo «Girl’s Day» (Día de las chicas) en el gran centro de enseñanzas técnicas del campus sirvió para poner de manifiesto la brecha de género que todavía existe en las aulas universitarias. En el caso de la Politécnica, ellas representan un 25% sobre el total del alumnado, unos cinco mil este curso. Por ello, se han propuesto establecer un observatorio para analizar, de año en año, cómo evolucionan las matrículas de mujeres. La Ingeniería de Telecomunicación, la más joven del campus, es la más feminizada, con un 30% de alumnas.

La tendencia se invierte en el mundo de las Humanidades o en Ciencias de la Salud. «En enfermería habría que celebrar un “Boy’s Day”», bromeó el responsable de orientación del vicerrectorado de Estudiantes, Luis Rodríguez. Para evitar que sigan sonando raro términos como ingeniera, jefa y directora, la delegada del rector para igualdad, Carolina Martínez, instó a las futuras universitarias a apoyarse en su «vocación y sueños». Ella habla desde la experiencia: «Mi hermana pequeña empezó Marina Civil y acabó trasladando el expediente a Económicas, harta de oír que el barco no era para chicas. Hoy es responsable de gestión en la mayor empresa de contenedores en el puerto de Algeciras», relató como ejemplo de que, al final, «el destino sale al encuentro de cada uno». [...]

Vía: La Nueva España. Autor/a: C. Jiménez

Esta entrada fue publicada en Calidad de vida, Energía sostenible y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.