Jordi Bascompte: “Si todo el mundo es egoísta, la sociedad entera se colapsa”

El ecólogo de la Estación Biológica de Doñana

El ecólogo de la Estación Biológica de Doñana. Foto: Jordi Bascompte.

El ecólogo Jordi Bascompte ha descubierto una nueva ley que explica la naturaleza y ha demostrado que se aplica también a la economía.

Jordi Bascompte empezó a anotar sus observaciones de la naturaleza en un cuaderno de campo cuando, con 13 años, iba a observar aves al delta del Llobregat o a los Aiguamolls de l’Empordà. A los 16 leyó las Perspectivas en teoría ecológica de Ramon Margalef, del que, dice, “entendí poco pero me impresionó mucho”. Más adelante conoció en persona al gran Margalef, pionero de la ecología de España, que le enseñó “que hay unas leyes que explican cómo funciona la naturaleza”. En su último trabajo, un equipo científico internacional dirigido por Bascompte ha descubierto una nueva ley que explica la naturaleza y ha demostrado que la misma ley se aplica también a la economía. Sus resultados son relevantes de cara a proteger la biodiversidad, la estabilidad de la economía o la fiabilidad de internet.

¿Qué tienen en común la ecología y la economía?
Tanto los ecosistemas como los sistemas económicos forman redes complejas en que múltiples actores interactúan unos con otros. Hay una larga tradición de estudios basados en la competencia, por ejemplo entre especies, entre empresas o entre países. Pero hay muy pocos estudios sobre la cooperación, que también tiene un papel muy importante en la ecología. Es lo que nosotros hemos estudiado.

¿Cómo lo han estudiado?
Hemos analizado veinte redes ecológicas formadas por plantas florales e insectos polinizadores. Las hemos analizado d esde la selva amazónica hasta Groenlandia. En estas redes, las plantas benefician a los insectos y los insectos a las plantas. Además, unas especies de insectos pueden beneficiar a otras si van a las mismas plantas. Y unas especies de plantas pueden beneficiar a otras si las polinizan los mismos insectos. Es lo que llamamos una red mutualista.

¿Y qué han descubierto?
Por un lado, que unos nodos ayudan más que otros en mantener esta red ecológica de la que todos se benefician. Y por otro, y esto es lo más sorprendente, que los que más ayudan son los más vulnerables a la extinción.

¿Qué tiene esto que ver con la economía?
Hemos analizado también la industria de la moda de Nueva York, que es una red mutualista formada por diseñadores y contratistas. Y ocurre exactamente lo mismo. Los nodos o empresas que más contribuyen a la robustez del sistema son los que tienen un riesgo más alto de tener que cerrar. [...]

Vía La Vanguardia. Autor: Josep Corbella.

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