La falta de equilibrio entre sexos perjudica la salud

EEUU anuncia que a partir de octubre incluirá el requisito de que los animales empleados en investigaciones biomédicas tengan una representación adecuada de ambos sexos para obtener mejores resultados en su aplicación a humanos.

Materia. Autor: Daniel Mediavilla.

El alcohol es una de las sustancias más conocidas que afecta de forma distinta a hombres y a mujeres, pero no es la única. Varios estudios han demostrado que los efectos de dosis de aspirina como las que se emplean para prevenir infartos no son las mismas para ellos que para ellas. Y lo mismo sucede con fármacos como el zolpidem, para tratar el insomnio, que requiere una dosis diferente dependiendo del sexo.

Pese a que las diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres puedan parecer obvias, hasta 1993, los NIH (Institutos Nacionales de Salud, de sus siglas en inglés), la institución responsable de la investigación biomédica en EEUU, no consideró necesario incluir a mujeres en las pruebas de medicamentos para recibir financiación del Estado. De hecho, hasta 1977, en una decisión que, se suponía, debía proteger a las mujeres y sus hijos, la FDA (Administración de Fármacos y Alimentos, de sus siglas en inglés) excluía a las mujeres en edad fértil de los ensayos clínicos. Esta medida no se revirtió hasta 1993. En España, según reconocen desde el Instituto de Salud Carlos III, el centro encargado de coordinar la investigación biomédica, no existe una norma que obligue a que exista un equilibrio sexual entre los animales o los cultivos celulares empleados en investigación. [...]

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