La increíble transformación del Salmón

Boca del salmón macho

Boca del salmón macho. Foto: David Álvarez.

Ya han pasado varios meses desde que los salmones abandonaron la mar para entrar en el río a reproducirse. Poco queda ya del pez plateado y completamente fusiforme que era al empezar el viaje. Desde entonces ha ayunado y se han mantenido gracias a la grasa acumulada durante su vida en el océano. En las últimas semanas los machos han cambiado completamente de aspecto y han invertido las últimas reservas que les quedaban en prepararse para la etapa más importante de su vida: la reproducción.

A lo largo de su cuerpo han aparecido manchas negras y rojas y las escamas plateadas se han teñido de amarillo y rosa. Pero lo que más ha cambiado es su cabeza. La mandíbula inferior se ha curvado hacia arriba dando lugar a un gancho y en la superior se ha formado un hueco en el que encaja ese gancho cuando se cierra la boca. Esta transformación morfológica implica la reabsorción y desmineralización de parte de las partes óseas de la cabeza, incluidas todas las destinadas a la alimentación y a la vez la formación de nuevas partes.

Todos estos cambios han convertido la boca del salmón en una estructura completamente ineficaz para alimentarse, pero en estos momentos, lo que le importa al macho es tener las mejores armas para luchar con otros machos por las hembras y no piensa en comer. Por otra parte, y como ya había sugerido Darwin en 1859, el tamaño de las mandíbulas está relacionado con el estatus de los machos por lo que muchas veces los machos más desarrollados no necesitan luchar para defender su territorio, ya que el tamaño de sus armas es suficiente para disuadir a los competidores menos desarrollados. [...]

Vía Naturaleza Cantábrica. Autor: David Álvarez.

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