La inventora española de las 448 patentes

La doctora Celia Sánchez-Ramos (Zaragoza, 1959) es una investigadora atípica en España. Esta profesora de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) abandera una corriente de científicos que usan las patentes como la mejor forma de promocionar y difundir sus descubrimientos. Con 448 registros vigentes, Sánchez-Ramos aspira al Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica. Su candidatura está respaldada por la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) que, con su ejemplo, trata de fomentar que España ascienda posiciones desde el décimo puesto que ahora ocupa en Europa en cuanto a este tipo de registros. “Nuestros científicos no están rezagados en la investigación, sólo en las patentes”, explica Sánchez- Ramos, entusiasta de esta forma de trabajar.

La investigadora, que divide su trabajo en tres líneas de investigación, es fundadora del laboratorio de neuro-computación y neuro-robótica de la UCM. Basa su trabajo en experimentos sobre la protección del sistema visual con 13 familias de patentes. “Tenemos los ojos expuestos a la luz unas 6.000 horas al año y es necesario prevenir la pérdida de visión a través de diferentes fórmulas”, detalla.

Tener 448 patentes, muchas de ellas internacionales, no es barato. La concesión de una patente en España oscila entre los 600 y los 1.000 euros, pero su expansión internacional se sitúa entre 30.000 y 50.000 euros. Estas tasas son abonadas por la UCM, que recibe el retorno de la inversión por sus investigaciones. “Patentar no es sólo una forma de obtener dinero y poder seguir investigando, algo imprescindible. También es una forma de hacer público y difundir un trabajo”, defiende. [...]

Vía Público. Autora: Blanca Salvatierra

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