La red de geotermia de Hunosa suministrará energía a empresas

La obra para llevar la energía geotérmica hasta el Hospital Álvarez Buylla

La obra para llevar la energía geotérmica hasta el Hospital Álvarez Buylla. Foto: Photolounge.

El polígono de Vega de Arriba podrá beneficiarse de la línea que llega hasta el hospital.

La red de energía geotérmica que está llevando Hunosa desde el Pozo Barredo hasta el nuevo Hospital Álvarez Buylla de Mieres podrá beneficiar a las empresas del polígono de Vega de Arriba una vez se ponga en marcha. La capacidad de la línea, que permitirá dotar al nuevo centro hospitalario de calefacción y refrigeración, es “suficiente” como para que en el futuro también sea utilizada por las firmas asentadas entre la explotación minera donde está almacenada el agua y el Álvarez Buylla. “Está diseñado con la idea de que las empresas interesadas que están situadas en los dos kilómetros de separación entre Barredo y el Hospital se vayan sumando a la energía geotérmica. Lo lógico es que lo vayan haciendo”, reconocen desde el departamento de Nuevos Desarrollos del Grupo Hunosa que se ha encargado, en los últimos tres años, de llevar a cabo la investigación del potencial geotérmico de las aguas de mina en Mieres. El proyecto de Hunosa cuenta con la colaboración del Instituto Geológico y Minero e España y la Universidad de Oviedo.

Las obras para llevar la energía geotérmica al sistema de refrigeración y calefacción del centro hospitalario se encuentran, en estos momentos, a pleno rendimiento y si todo transcurre sin indicentes podrían estar acabadas para finales de noviembre. Las máquinas y los operarios ya han instalado la red, compuesta de dos grandes tuberías, en la mayoría de los dos kilómetros que separan el Pozo de la parcela del hospital, en Santullano. Queda por colocar el dispositivo en el tramo que separa el Campus del Polígono de Vega de Arriba. El proyecto ha dejado para el final esta parte ya que es la que más molestias va a causar a la ciudadanía porque afecta al entronque Mieres Sur que conecta la AS-242 con la Autovía de la Ruta de la Plata y la Calle Gonzalo Gutiérrez Quirós. La instalación de la red de geotermia obligará a desviar el tráfico durante algunas jornadas si bien los responsables de la obra esperan que las molestias sean las menos posibles ya que se trata de un importante nudo de conexiones en la villa mierense.

Más allá de la obra en sí, desde el departamento de Nuevos Desarrollos del Grupo Hunosa ya han hecho los primeros cálculos sobre cuánto será el ahorro energético anual del nuevo hospital gracias al uso de la geotermia, así como la reducción en el nivel de emisiones de dióxido de carbono. Según apuntan desde la empresa hullera “el consumo energético total previsto para un año en el nuevo Álvarez Buylla ascendería, con otra energía, a algo 4.424.494 kilowatios hora al año, mientras que empleado la geotermia tan solo se gastarían 651.573 por lo que el ahorro energético total sería del 85 por ciento”.

Medioambiente En cuanto a las mejoras medioambientales de instalar este tipo de energía, desde Hunosa explican que “las emisiones previstas de CO2 ascendían a cerca de 1.400 toneladas al año mientras que si se utiliza la geotermia las toneladas de dióxido de carbono que se lanzarán a la atmósfera serán 649,9, es decir, un 53,4 por ciento menos”.

Para adaptarse al sistema geotérmico, tal y como apuntan desde Hunosa “el hospital ha tenido que cambiar caldera de gas por bombas de calor para la calefacción y para el sistema de refrigeración, que ya era con bombas de calor, ahora pueden prescindir de las torres de refrigeración”.

“Los hospitales tienen obligación de tener el sistema de calefacción y refrigeración duplicado. Antes tenían calderas para gas natural y gasoil. Ahora utilizan geotermia y como sustituto dejan las calderas de gas”, apuntan desde Hunosa que apelan a los argumentos técnicos para defender la rentabilidad del sistema: “Las máquinas que ahora pones para dar frío y calor, antes ya las tenían puestas para dar frío, ahora van a hacer dos cosas, no has gastado más dinero. Antes necesitabas tres torres de refrigeración, ahora como es un sistema auxiliar, puedes dejar solo una, antes tenías tres calderas y ahora puedes dejar una”.

El sistema de tuberías que se ha instalado en Mieres tiene una capacidad de 520 metros cúbicos cada hora y “está diseñado con aislamiento de tal manera que la pérdida de temperatura en el trayecto que realiza el agua apenas llega a un grado”, explican.

Vía La Voz de Asturias. Autora: Aitana Castaño.

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