La ría de los cien mil pájaros

Los autores del estudio. Por la izquierda, de pie, Fran Baena, Iván Díaz, Jorge Valella y David Díaz. Sentados aparecen Roberto Menéndez y César Álvarez. Faltaron Niki Morganti y Daniel López. Foto: Marieta

Los autores del estudio. Por la izquierda, de pie, Fran Baena, Iván Díaz, Jorge Valella y David Díaz. Sentados aparecen Roberto Menéndez y César Álvarez. Faltaron Niki Morganti y Daniel López. Foto: Marieta

Cada año pasan por la ría entre 40.000 y 80.000 aves, y «en un buen año de migraciones» la cifra superaría con holgura los 100.000 ejemplares. Y todo ello en un entorno que puede parecer «muy machacado» por la intensa actividad industrial y portuaria de las últimas décadas, pero que mantiene su condición de refugio en el que los pájaros encuentran «descanso y comida».

Esas estimaciones son parte del resultado del ‘Proyecto Mazarico’, un profuso estudio emprendido por el Grupu d’Ornitoloxía Mavea para catalogar las especies limícolas -que habitan zonas costeras o entornos acuáticos-, que están presentes en un entorno concreto de la ría: la ensenada de Llodero y la charca de Zeluán.

Jesús González / La Voz de Avilés

Metodología
Durante todo 2013, todos los días, un equipo de ocho voluntarios dedicaba una o dos horas a contar y censar ese tipo de aves presentes en esa área concreta. Era la primera vez en Asturias, y posiblemente en España, que se hacía un estudio ornitológico tan exhaustivo por voluntarios, y más aún sin contar con ningún tipo de subvención para ello. El resultado de todo ese trabajo fue presentado ayer, en el Aula de Cultura de La Voz de Avilés que coordina Armando Arias y patrocina Cafés Toscaf.

«En los años que llevamos trabajando en la zona habíamos llegado a una estimación de que por Avilés pasaban entre 20.000 y 40.000 aves limícolas al año», explicó ayer el coordinador del proyecto, César Álvarez Lao. A esas cifras se sumarían el resto de aves no limícolas presentes no solo en la zona de Zeluán, sino también en el cauce alto de la ría e incluso en el canal central, «donde habitan cormoranes y patos marinos» gracias al alimento proporcionado por restos de pescado. Con ellos, la estimación total de aves que pasan al año por la ría se duplica y cuando las condiciones climáticas, de vientos y corrientes son especialmente propicias para las migraciones, se superaría «la cifra de 100.000 aves».

Y todo ello con unos cálculos «prudentes» que tienen en cuenta «el sesgo de la propia metodología, que no monitoriza la presencia de aves durante las 24 horas del día», explica Álvarez Lao. Semejante muestreo, aún así, llegaron a hacerlo el pasado 9 de septiembre. El resultado de todo ese trabajo servirá ahora al grupo Mavea para refrendar su decisión de pedir la catalogación de la zona como Ramsar, «la máxima protección internacional posible, que se justifica por el volumen de aves y por el interés de determinadas especies» presentes en ella.

Somormujos y ‘maveas’
Entre estas últimas, Álvarez Lao citó el caso del somormujo lavanco y del cormorán moñudo -en asturiano, precisamente, ‘mavea’-, que está en serio peligro de extinción y tiene en la ría de Avilés una población estable. «Es el único lugar de Asturias y uno de los pocos en España», explica el ornitólogo.

Por el momento, el estudio constata que la población de aves en la ría se ha mantenido estable en los últimos quince años, y que las condiciones están mejorando para estabilizar esa población. Pero sigue habiendo amenazas. «También hemos reseñado 122 incidencias de molestias para las aves» que, si se generalizan, pueden poner en peligro una de las dos condiciones por las que llegan a la ría: la tranquilidad. Con la presentación del ‘Proyecto mazarico’, ayer, concluyó el ciclo de charlas que a lo largo de mes de enero han organizado el grupo Mavea y el Aula de Cultura de La Voz de Avilés.

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